El laberinto de la soledad

Entender en la actualidad un libro que fue escrito como crítica social la primera mitad del siglo XX, es un tanto complicado. No me aventuro a decir que lo comprendí del todo. Y es que ese no es el único detalle, este es un libro que se llega a sentir por los eventos que narra, describe y critica. Si no tienes experiencia o al menos idea de lo que es, poco podrás transmitir después a tus amigos, colegas. etc. Ojo que no dije que no lo puedas entender, pero insisto el transmitirlo no es tarea sencilla.

Le huí por años y ahora que por fin lo he leído, me doy cuenta que no fue error postergarlo, pues no le hubiera entendido nada.

Octavio Paz, se embriaga en una inmensa nube compuesta por condesados de antropología, etnología y hasta ética; ¿sobre qué? Sobre el hombre y la mujer, más preciso, de los mexicanos. Este libro es una recopilación de ensayos. El laberinto de la soledad fue un ejercicio de la imaginación crítica: una visión y, simultáneamente, una revisión. Algo muy distinto a un ensayo sobre la filosofía de lo mexicano o una búsqueda de nuestro pretendido ser. El mexicano no es una esencia sino una historia". Aborda en su opinión, y en la mía, algunas verdades innegables acerca de costumbres y tradiciones del mexicano. Comportamientos e ideales que les distinguen (o que por lo menos lo hacían en ese tiempo). Cabe decirlo así pues mucho de lo que se habla aquí ya no es o está a la baja en pleno 2020. Se habla de la vida, la muerte, el amor, la dignidad, el disimulo, la nada, entre muchos otros temas que son relevantes para todos aunque algunos hagamos en ocasiones que "no sabemos" o que "no vimos nada". Ojalá pudiera leer algo de Paz escrito en siglo XXI. También revisa a tantos y un poco a tientas materia política y religiosa.

Demuestra a lo largo de los capítulos que era un lector ávido, y es casi como si te estuviera recomendando un libro más de una vez (al mero estilo de los bookstagrammers).

Dentro de uno de los textos más exhaustos que he leído acerca de los míos, de mi gente, encontré el mensaje que yo les quiero dejar. Por ello me tomé el atrevimiento de alterar un poco la siguiente cita: "Quien ha visto la esperanza, no la olvida. La busca bajo todos los cielos y entre todas las personas. Y sueña que un día va encontrarla de nuevo, no sabe dónde, acaso entre los suyos. En cada ser humano late la posibilidad de ser, o más exactamente, de volver a ser, alguien mejor". Gracias por estar aquí.

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