Paco Ignacio Taibo II

Siempre he pensado que la literatura rompe toda frontera, que los autores le pertenecen a todo el mundo y que sus historia, narraciones, cuentos, etcétera, se pueden ubicar en cualquier lugar. Macondo por ejemplo, bien puede ser el Laredo de principios del siglo XX, y sus Arcadios, son los viejos rancheros de la región. Pues desde esa perspectiva y en ese sentido, es que quiero platicarles de Paco Ignacio Taibo II, escritor mexicano que de pronto ha saltado a la palestra por haber sido nombrado titular del Fondo de Cultura Económica, editorial a la que le está dando un nuevo e inusitado impulso y proyección.

En estos días de largo ocio y excedente de tiempo, saqué de los libros olvidados Primavera Pospuesta, una versión personal de México en los 90, de Paco Ignacio. Libro que había comprado en el año de 2008, aunque se había editado en 1990, no perdía vigencia ni actualidad más de 10 años después, total los 90 seguían ahí y México también. Sin embargo, los acontecimientos del México actual con las propuestas de la 4T, me han hecho recordar algunos de los pasajes de este libro, que de pronto pareciera que lo escribió ayer. Hay un capítulo en el que se refiere a sus andanzas con López Obrador en Tabasco, cuando aquel joven idealista trabajaba organizando campesinos y obreros para reclamar sus derechos.

CRÓNICA DE TABASCO

En la página 211 habla de sus dudas sobre de qué dimensión, “de qué fuerza, es este movimiento básicamente campesino que ha logrado sobrevivir seis años creciendo sin corromperse, moviéndose en coyunturas electorales y quién es el hombre que lo dirige, su artífice. Andrés Manuel López Obrador. Este tipo del cual he leído una entrevista en la que dice: “aquí no se limitan las expresiones de ningún tipo, somos muy abiertos, francos, tenemos mucha pasión”. Platica de cómo del aeropuerto se fue a la cárcel a visitar a los presos político del movimiento campesinos de Centla y Comalcalco que se manifestaron pacíficamente en contra del fraude electoral. En su mayoría campesinos de origen Chontal, los bloqueos perturban a centenares de pozos petroleros, petroquímicas, plantas de bombeo de agua y depósitos de combustible.

Pemex tiene, en otras partes, la imagen de derramadora de riqueza, en Tabasco sólo entre la aristocracia lugareña, pero entre las comunidades indígenas y campesinas Pemex es sinónimo de despojo, afrenta, insulto que dejaron filtraciones de agua salada en tierras pantanosas, contaminaron lagunas y bancos pesqueros, generaron corrupción y trajeron cantinas y prostíbulos; que contaminaron plantaciones de cacao y plátano prometiendo indemnizaciones que nunca llegaron. Pemex, durante López Portillo, De la Madrid y Salinas obtuvieron petróleo al costo social que fuera y el costo fue muy alto. López Obrador se reúne con los presos asamblea en círculo, al salir los custodios los miran con respeto, casi con admiración; algunos se acercan en las sombras y piden un camión para ir a la manifestación de mañana.

“Andrés Manuel López Obrador, no parece ser el líder carismático de 250 mil campesinos del trópico. Se toma con calma las respuestas, busca la frase, se angustia por el peso que carga. Se asombra ante las muestras interminables de afecto de sus paisanos. Participa en el intento democratizador del PRI en 1983, fracasan y lo mandan de oficial mayor de gobierno – “Era una trampa para alejarme de la gente” y renuncia. En México escribe un par de libros de historia de Tabasco. Con el surgimiento de la disidencia de Cuauhtémoc Cárdenas y la corriente democrática, terminará como candidato a Gobernador de Tabasco en las filas de la oposición. La narración de sus andanzas con López Obrador continúa, la campaña de 1988. En el 91 ya teníamos un partido y los Chontales eran la vanguardia.

Hay otro capítulo igual de interesante por su enorme similitud con los tiempos actuales, es el referente a la llegada de Cárdenas a la jefatura de gobierno de la Ciudad de México, las condiciones de desastre, corrupción y saqueo en que recibe la administración de la ciudad. Pareciera una reseña actual, pero ahora del país. El libro es de todo y de nada, narra historias policiacas, anécdotas, algo sobre Zapata y el Zapatismo, en fin, nos platica con su muy peculiar estilo irreverente y cotidiano de todo y de nada. Vale la pena leerlo, es el México de los 90 que en mucho se parece al actual.

Gracias amable lector por la gentileza de su atención, le deseo un espléndido domingo en familia, hoy no podemos ir al parque, pero nos podemos divertir en casa.

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