Becky Urbina: "Leer un libro es una forma de salir, de irte a otra parte"

La escritora Becky Urbina, en su  libro Algo azul (Fondo de Cultura Económica, 2020), cuenta la historia de Sofía, una niña que ve un cambio radical en su familia cuando su madre, Gabriela, se enamora otra vez después de su anterior compromiso.

Con una prosa poética y mucho color, como el del mar, Urbina entrega un libro luminoso sobre algunos momentos difíciles en las relaciones entre madre e hija.

Además, desde su faceta como mediadora de lectura, la autora nos habla sobre las formas en que los más pequeños se pueden enganchar con los libros, esos artefactos maravillosos para viajar sin salir de casa.

El mar es uno de los protagonistas de tu libro...pago de S/ 120 a miembros de mesa

Siempre está ahí; primero como una ausencia, por la pérdida del abuelo de Sofía, la niña protagonista. Ella y su madre, Gabriela, se habían negado volver a encontrarse con el mar porque el mar también era el abuelo. El mar es un símbolo de siempre y tiene que ver mucho con la inmensidad y con esas preguntas que a veces no hallan respuestas, pero que dentro de ese mar, de alguna manera, las encuentras.

¿Cuál es tu relación con el mar?

Algo de los recuerdos de Sofi partieron de mi primer acercamiento al mar, que fue con mis padres que también se separaron cuando yo tenía 5 años. Pero más adelante he vuelto y con mi hijo: esa exploración de un bebé entrando en el mar es un descubrimiento.

¿La manera en que la madre de la protagonista cambia las historias clásicas para niños también fue un recuerdo tuyo?

Por una parte, era una broma que tenía con mi mamá. Ser madre es un cansancio, sobre todo cuando también trabajas. Mi mamá, en las noches, empezaba a contarme un cuento y se quedaba dormida y yo le decía que siguiera y ella, como ya no se acordaba bien, me contaba otro. Partí de esa anécdota y también del cuestionamiento.

El trabajo en casa es un tema importante que se ha incrementado más por el trabajo remoto...

Intento tocar las facetas de una mujer o de un ser humano en general. No tenemos que ser una sola cosa. Cuando yo estaba embarazada, los comentarios de muchas señoras bien intencionadas iban por el lado de que ahora que voy a ser mamá y debo pensar solo en mi hijo y no es así. He logrado realizarme más aún siendo madre que antes de eso. Quise que Vicente viera que era posible perseguir lo que queríamos más allá de que ahora tenga otras responsabilidades,

Eres mediadora de lectura. ¿Cómo se puede acercar los libros a los niños?

Para fomentar la lectura en casa, no hay que forzar, porque esto crea una indisposición más que una disposición, te hace sentir que es una obligación. Se puede dejar los libros en distintas partes de la casa, como dulcecitos, En mi casa lo hacemos y Vicente, mi hijo, lo ve como algo que puede coger de manera tan natural.

¿Esta crisis también puede ser una oportunidad para ganar lectores?

Sí, exacto. Yo pienso que es perjudicial forzarlos. Empiezan a verlo así como en el colegio: cuando los castigan, los mandan a la biblioteca. Es el colmo, porque si ven a la biblioteca como un castigo, se van a correr de los libros, cuando más bien pueden encontrar un escape, un desfogue ahora que están en casa y que no pueden salir o solo hacerlo por media hora y no tocar nada, prácticamente solo caminar y no encontrar todo lo encontraban antes afuera. Leer un libro es una forma de salir, de irte a otra parte. Y, por eso, siento ahora también que Vicente últimamente es más de coger algún libro, aunque aún no sepa leer y solo vea las ilustraciones, porque siento que necesita ver algo más de lo que ya están viendo en casa durante muchos días seguidos.

Perfil

Becky Urbina es poeta y narradora. Nació en Lima. Estudió una Maestría en Literatura infantil-juvenil y animación a la lectura. Publicó el poemario “Camping en el país de las Maravillas” en 2014. También se dedica a la mediación de lectura y la gestión cultural.

 

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