Librerías y libreros de puebla y otras partes

A pesar de todo hay gente que lee y eso siempre es buen signo de salud.

Siempre es un gusto saber que se abre una nueva librería en Puebla. 

Significa muchas cosas. Es abrir la puerta a más lectores. A que la gente crezca de otra manera. Sea más libre. A que descubra este camino, el de la lectura, para ser más feliz, sin moverse de donde está.

Recientemente se han abierto dos estupendas librerías.

Sirva este pretexto para repasar algunas de las librerías poblanas. Un homenaje a sus creadores, a esos amantes de la lectura que no se arredran  ante lo adverso. Sí, se habla de que la situación económica, del precio de los libros, de la condición del país, sí, pero 

Está la librería León, en la 3 Poniente y 5 Sur. Una gran librería desde hace más de tres décadas, mucho más. Conocí a su fundador, el señor León, padre de Pepe y Andrés. Él y su esposa y la familia toda han sido unos tesoneros en este negocio. Trabajan duro, la gente valora su negocio y ellos, pese a todo, han crecido. Merecen tener éxito.

Está Profética, un lugar bello con magnífica oferta. Un buen sitio, además, para presentación de libros y tomar café. Esto ahí en la 7 Poniente y 3 Sur.

El Sótano, allá en la 43 Oriente y 2 Sur, debe su origen, en la capital del país, a un poblano, o al menos un economista bien apreciado aquí hace mucho, Manuel López Gallo. Fue un bibliófilo de cepa. Regresó él, o su franquicia, para dar a Puebla un excelente templo en favor de la lectura.

López Gallo fue el primer director de la escuela de economía de la UAP.

Hay dos librerías de viejo muy buenas. Una en la 7 Oriente, atrás de la Casa de la Cultura. Su fundador murió hace poco tiempo. Un gran viejo, lector y de izquierda. Ha tenido siempre una gran oferta de libros y discos de segunda mano…o de tercera. Otra es la de Josué, se llama “El Quijote”, está en la 5 Poniente, casi frente al Congreso.

Ahí hay una rica colección de libros viejos de historia y de todos los temas. Compra colecciones viejas, restaura los materiales y los pone a precios muy cómodos.

En pleno corazón de la Plazuela de los Sapos está don Porfirio. Es un librero de abolengo, fundador de ese rincón poblano de chácharas y bazares. Tiene cada sábado y domingo auténticas joyas bibliográficas, y libros para coleccionistas. Pero, además, ya abrió otra librería en la 19 Poniente 2115. Ahí tiene lo mejor de lo mejor

De libros viejos hay otra librería en la 7 Oriente, entre Los Sapos y el Bulevar 5 de Mayo, también con muy buen material.

Estos negocios de libros viejos me hacen rememorar la calle Corrientes en Buenos Aires, y la calle de Donceles, en la ciudad de México. Auténtica minas de tesoros bibliográficos. Si el paraíso tiene sucursales, estas calles cumplen bien esa función.

Las librerías de Buenos Aires, por cierto, me parecieron lo más cercano a una suerte de catedrales de la lectura. Aquél famoso cine que devino librería, enorme y fenomenal, para quedarse autosecuestrado ahí durante horas y días enteros.

En una librería de la capital Argentina, recuerdo, pregunté por un par de libros. Me trajeron y formaron sobre el mostrador tres enormes hileras verticales sobre el tema y otros afines. Me quedé con los ojos cuadrados y me puse a consultar el bolsillo y el operativo de traslado.

Aquí en nuestra ciudad hace poco se abrió una librería de la BUAP, en Reforma entre 5 y 7, con buena oferta y estupendo diseño. Casi enfrente, abrió sus puertas la semana pasada una nueva sucursal de la Librería Gandhi, aprovechando un señorial edificio, con un muestrario gigante y la marca de la casa que le ha valido confianza y prestigio.

Hace un par de meses igualmente, se abrió una librería en la 6 Oriente, casi frente a la Casa de los Hermanos Serdán, un lugar privilegiado del corazón de Puebla. Ahí concurren el Fondo de Cultura Económica, la BUAP y Educal, para fomentar la lectura y la cultura con un negocio de gran presencia…y buenos precios.

Esta variedad de negocios de este género que hoy enriquece la vida de Puebla, me hizo recordar jun libro biográfico de Mauricio Achar, un tipo genial, filántropo, hombre de negocios y amante de los libros, que fue ni más ni menos que el fundador de las librerías Gandhi.

El decía: “Me gusta la competencia. Entre todos hacemos más ruido en favor de la lectura.” Tenía muchas frases. “Todos los países se hacen por la educación”. Fanático de juegos de mesa, afirmaba: “Soy un jugador nato, por eso me dedico al negocio de los libros”.

Don Mauricio dejó una huella profunda en el campo de la cultura y de la lectura en la ciudad de México, y convirtió sus librerías un referente obligado en la vida de la capital del país.

Cerremos estas notas con algunas expresiones de sabiduría homeopática en torno a los libros: “Un buen libro es aquel que se abre con expectación y se cierra con provecho”, Luise May Acote, escritora estadunidense.

“Los libros nos dan consejos que no se atreverían a darnos nuestros amigos”, Jean Nicolas Bouilly, literato francés.

“No hay libros inmorales. Los libros están bien escritos o mal escritos. Simplemente. Los libros que el mundo llama inmorales son libros que muestran al mundo su propia vergüenza”, Oscar Wilde.

“Un libro, como un viaje, se comienza con inquietud y se termina con  melancolía”, José Vasconcelos.

“Los libros son los maestros de enseñanza y de alegría más baratos y la verdadera ayuda para m8illones de personas”, Kart J. Weber, escritor alemán.

“Para la ciencia prefiera los libros más recientes, para las letras los más antiguos”, Edward Bulwer, escritor inglés.

“No es preciso tener muchos libros, sino tenerlos buenos”, Lucio Anneo Séneca.

“Los libros son amigos que nunca decepcionan”, Thomas Carlyle.

“Un hogar sin libros es como un cuerpo sin alma”, Marco Tulio Cicerón.

“Los libros son abejas que llevan el polen de una inteligencia a otra”, James Russel Lowell, poeta estadunidense.

“Un libro malo, te enseña cómo no debe hacerse un libro”, XGT.

 

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