A Media Palabra

I I.- 26 de septiembre 1949. Salvador Toscano Escobedo, según afirma Manuel Toussaint, fue un gran investigador y universitario íntegro, estudió leyes, pero además del afán de las leyes, latían dotes de investigador de historia. Su tesis profesional, así lo indica Derecho y Organización Social de los Aztecas. Toscano, es hijo del ingeniero Salvador Toscano Barragán (introductor del cinematógrafo en México) y Enedina Escobedo, nació en la ciudad de México en 1912 y falleció en el accidente aéreo que nos trata (26 septiembre 1949). Fue Secretario del Instituto de Antropología y miembro del Instituto de Investigaciones Estéticas de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Sobresalió por su dedicación al estudio de la cultura indígena. De entre sus papeles encontrados en su despacho, aparecieron apuntes completos de una investigación respecto a Cuauhtémoc, documentos que sirvieran para editar el último libro de este personaje y en el que se describen acontecimientos inmediatos a la Conquista. El libro fue editado por el Fondo de Cultura Económica.

Su muerte truncó sin duda, numerosas aportaciones que habrían dado numerosos beneficios para la cultura mexicana. Toscano dio desde joven muestras de que su verdadera vocación se ubicaba más en los campos de la historiografía que en los negocios jurídicos legales. Escribió entre otros libros: El doctor Mora (1936), Arte precolombino de México y de la América Central.

El Fondo de Cultura Económica, editó una semblanza de Cuauhtémoc, basada en la biografía de este personaje que escribiera en su momento Salvador Toscano, y en su párrafo conducente, a la letra dice: “… Se calcula que Cuauhtémoc nació en el año 1502 del calendario cristiano, y se sabe con certeza que murió la noche del 28 de febrero de 1525 a manos de Hernán Cortés. La muerte de Cuauhtémoc contribuye a empañar la figura de Cortés y agranda la memoria de este joven guerrero ejemplar al que le tocó en suerte ser el último emperador azteca, cuyo nombre según la etimología define como “águila que cae”.

Qué curioso, “águila que cae”, digo ello, porque los restos de Cuauhtémoc los descubre en Ixcateopan la Maestra Eulalia Guzmán en la misma hora y fecha en que el avión se accidenta y quien escribe por última vez sobre Cuauhtémoc es Don Salvador Toscano, quien falleciera en desafortunado evento. Ahora bien, los restos del último emperador azteca Cuauhtémoc, se encontraron debajo del altar mayor del templo de Santa María de la Asunción.

Y qué curioso que en Tuxtla Gutiérrez, abordaran el avión procedente de Tapachula la señora Lucrecia Fuentes de Toscano y los niños Arturo y Beatriz Toscano Fuentes, familiares de Don Salvador Toscano, quien ignoraba del viaje de éstos y su procedencia. ¡Vaya¡ encuentro siniestro que se da en Oaxaca cuando aborda el avión el investigador.

Pues se dice que, al investigador le estaba dado el sentido histórico bajo la forma de una premonición de su destino, al efecto, había soñado encontrarse en un campo abierto de una vasta planicie sembrada de un ralo pasto inglés y entre el cual crecía el supersticioso trébol, sueño que desencadena en una escena de sangre.

Recuérdese que el avión según todas las presunciones descendió o cayó en un arenal en las estribaciones del Popocatépetl en un lugar llamado Pico de Fraile situado a poco más de veinte kilómetros al sur de Amecameca, Estado de México.

Gabriel Ramos Millán, “El Apóstol del Maíz” nace en el año de 1903 en Ayapango, municipio del Estado de México. En 1943 fue electo diputado y senador en 1946. El Presidente Miguel Alemán Valdés, en 1947 le instruye para echar a andar la Comisión Nacional del Maíz, la cual introduce en México, el uso de semillas mejoradas.

Con Miguel Alemán Valdés, Rogerio de la Selva, Manuel Ramírez Vázquez, Raúl López Sánchez y Fernando Casas Alemán, establece una asociación profesional que se ocupa de defender durante años a los mineros del Estado de Hidalgo y a los petroleros del Estado de Veracruz.

Dentro de sus actividades, promueve el fraccionamiento de terrenos en el Distrito Federal. Entre los terrenos que comercializó, se encuentran las colonias residenciales de Polanco, Rincón del Bosque, y Ciudad Satélite.

Ramos Millán, muere también en 1949 en el accidente aéreo que nos trata cuando viajaba de Oaxaca a la ciudad de México, curiosamente muere casi frente al pueblo que lo vio nacer Ayapango.

Los comentarios de la clase política de la época, mencionaban a Gabriel Ramos Millán con muchas posibilidades de ascenso, incluso se le señalaba como posible sucesor de Alemán Valdés. En el ejercicio de la profesión de abogado, siempre sobresalió, y gozaba de la estima de sus amigos y condiscípulos, incluyendo la del propio mandatario. La Comisión Nacional del Maíz, en aquellos tiempos, era un organismo sumamente estratégico en dos aspectos, cumplía con su objeto social y trascendía en lo político.

En relación al poblado Ayapango, refiere Luis F. Cariño Preciado en textos escritos en la página web HYPERLINK "http://www.mexicodesconocido.com.mx", lo que a la letra se transcribe: “…el cronista del lugar, profesor Julián Rivera López, platicaba que el historiador Miguel León-Portilla, acostumbraba llevar a sus alumnos a esta población para que declamaran en coro el célebre canto de Aquiauhtzin, una de cuyas estrofas es la siguiente: “¿Acaso caerá en vano tu corazón, noble Axayácatl? He aquí tus nobles manos, ya con tus manos tómame a mí. Tengamos placer. En tu estera de flores en donde tú existes, noble compañero, poco a poco entrégate, al sueño, queda tranquilo, niñito mío, tú, Señor Axayácatl...”

Olaguíbel, propone que Ayapango deriva de ayáhuitl, “neblina”, pan, “sobre”, y co, “lugar”, y significa: “… lugar de neblinas en las alturas”. Ángel María Garibay, dice que el nombre correcto proviene de Ayauhpanco, que significa “en el borde de la niebla”.

Cariño Preciado, afirma que, Ayapango proviene de Eyapanco, que se compone de ey (o yei), tres; apantli (apancle), caño o acequia, y co, en, y significa: “En los tres caños o acequias”, esto es, “en el lugar donde se juntan tres acequias” (canales de riego para el cultivo de maíz).

Como ven, se trata de un accidente de aviación, lleno de encuentros, desencuentros, casualidades, presagios, enlaces, coincidencias, premoniciones. Continuará…

 

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