Está el Fondo de Cultura Económica "desmembrando" su promoción de la lectura

Mauricio Gómez Morín, ilustrador y editor, percibe una atomización de las políticas de promoción lectora del Gobierno mexicano.

“Se están desmembrando; están atomizadas. Por un lado, está FCE, que está absorbiendo a la Dirección General de Publicaciones (DGP), y no sabemos muy bien eso qué quiere decir, o por lo menos no he visto nada.

“Y luego está la DGP y la SEP, cada quien por su lado, pero no ves una intención de tener programas conjuntos, articulados, ni una serie de criterios establecidos de común acuerdo”, expone Gómez Morín, con más de 35 años de experiencia en el sector.

Con la idea “de que todo lo pasado está mal”, le parece una pena que no se recupere la experiencia de muchos profesionales que se construyeron con FILIJ.

“La FILIJ es un proyecto de promoción de la cultura, que es su esencia profunda. Claro, hay negocio y hay venta, pues de eso vive mucha gente. El mercado de trabajo de la industria editorial mexicana es muy amplio; pocos se dan cuenta de lo afectado que está en este momento y, como no es lo prioritario, (la desatención) va a tener consecuencias no muy buenas”, augura.

Lamenta que la nueva Administración desapareciera, además, la figura del Embajador FILIJ, instituida en 2014, para reconocer a un eminente autor o ilustrador. Una distinción que tuvieron Antonio Malpica, Cecilia Rébora, María Baranda, Francisco Hinojosa y el propio Gómez Morín.

“Me pasé ese año (como embajador) viajando por todas las ferias del país, conociendo bibliotecas insólitas, en las condiciones más difíciles, con persianas fantásticas; maestros y maestras, padres de familia trabajando por la promoción lectora en sus barros y colonias. Una experiencia que a mí me transformó”, apuntó el extrabajador del área de literatura infantil y juvenil del FCE.

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