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Pasado próximo y remoto
Durante el confinamiento me ha ocurrido, como a todos, recibir invitaciones para dialogar por la vía digital.
Una de ellas fue la rara entrevista del reportero Eugene Rupinski para una web deportiva norteamericana. El texto apareció en inglés.
Dado que cubre al Santos Laguna, me interrogó sobre La Laguna, sobre su gastronomía y su gente, y ahora que husmeo las respuestas me asombra que, aunque cercano, todo parece parte de un pasado ya remoto, el pasado prepandémico.
¿Volveremos a vivir esa vida y salir a donde nos apetezca? Este es un fragmento del paseo.
Por lo común voy a establecimientos populares, no muy caros, pues acá hay de todo, desde lo muy muy económico hasta lo muy caro.
Yo me muevo en la mitad de la tabla de precios, o quizá un poco más abajo. Me agrada la comida popular.
En gorditas me gustan dos establecimientos: Gordirricas (Javier Mina y Escobedo, en Torreón) y Garza y Garza (Abasolo y Donato Guerra).
En hamburguesas me gustan las de un lugar llamado Fofoy (Victoria y Zaragoza, en Gómez Palacio) y La Laminita (Allende y Donato Guerra, en Torreón). En tacos me gustan los de una taquería sin nombre ubicada en la Bravo y García Carrillo, en Torreón, y los de Juanchorrey (González Calderón y Juan Terrazas, en Torreón). El menudo o pozole me gustan en El Danubio (Escobedo y Leandro Valle, en Torreón), y la mejor birria que he probado la preparan en un modesto estanquillo llamado Beto (Allende y Valdés Carrillo, en Torreón).
Los lonches que más me placen son los de El Sabrosito (Escobedo y González Ortega, en Torreón). También me agrada comer pescados y mariscos en El Güero (Donato Guerra e Hidalgo, en Torreón), y por último, cuando quiero darme un agasajo un poco más caro, voy al restaurante Pampas Gaucha (mall Galerías, en Torreón) o a un café llamado Makiata, no tan caro pero de tipo y menú menos popular.
No soy de mucho salir, de ir al cine o eso. Los lugares que más me gustan de La Laguna son el Teatro Isauro Martínez y la Universidad Iberoamericana, donde trabajo.
Soy adicto a la lucha libre, así que voy tan seguido como me resulta posible a la que ofrece la Arena Olímpico Laguna de Gómez Palacio.
También me gusta la alameda de Torreón.
Soy habitué, eso sí, de nuestras pocas librerías: muy seguido voy a ver y comprar libros en El Astillero, hermosa librería ubicada en la Morelos y Leona Vicario, en Torreón.
También voy a Gonvill, en el mall Cuatro Caminos, y a la librería Educal ubicada en el Museo Arocena, un espacio bellísimo.
Asimismo, compro en El Libro Usado, librería de viejo ubicada en Falcón y Morelos, y, también de viejo, a la Otelo, en Juárez e Ildefonso Fuentes, Torreón.
Puesto que me gusta como es, a nuestra gente le diría lo que a la patria le escribió el maravilloso Ramón López Velarde: “te doy de tu dicha la clave / sé siempre igual, fiel a tu espejo diario”.
Insisto: no soy un entrevistado nada imparcial si hablamos de esta región y de su gente.
Para mí, la Comarca Lagunera es un lugar más bien feo, de clima difícil, incluso hostil, pero no importa: para mí es la mejor región del mundo, por eso la llevo tatuada en el brazo y en el corazón.