El bondadoso rey

¡Saludos amigables! Actualmente la tecnología digital está favoreciendo el crecimiento intelectual de los niños. Hay un riesgo que debemos cuidar los abuelos y los papás de los niños de 4 a 6 años y es el siguiente: Que caigan en la adicción del entretenimiento. Es peligroso y lamentable que nos les inculquemos el gusto por la lectura. La lectura exige un esfuerzo intelectual para que ésta tenga sentido. Los cuentos presentados en el formato tradicional o sea en papel, tienen ventajas intelectuales. La lectura puede prevenir que los niños de 5-6-7-8 años eviten lo que yo llamo la enfermedad de la mente que pudiéramos llamar poliomielitis intelectual. Está comprobado que hay una diferencia entre los niños lectores y los no lectores os platica el autor de este cuentecillo, Toño Malpica, sobre El Bondadoso Rey: “Hola. Me llamo León. Vivo en la colonia Narvarte de la Ciudad de México. Nuestro departamento es muy chiquito y forma parte de un edificio muy alto. Mi mejor amigo también se llama León y le gusta mucho mirar las estrellas como a mí. Sus papás le pusieron así en mi honor. ¡Curioso, no! Nuestro gusto es el mismo: Mirar las estrellas. León y yo lo compartimos todo. La recámara. Las caricaturas en la tele. Las golosinas. Y como él ya está viejito y no hace nada en todo el día dejo que me acompañe al parque a jugar. Para que no se aburra. León y yo lo compartimos todo. El gusto por el beisbol. Por la música fina. Por las mascotas. Y puesto que él es pequeño y no tiene amigos, me veo en la necesidad de acompañarlo al parque a jugar. Lo hago para que no se sienta solo y para que no le pase nada. A León le gusta mucho una niña que se llama Esperanza. Se la pasa diciéndome lo bonita que es y lo bonito que sería platicar con ella. Vive en el edificio de enfrente. Desde casi medio año, León se va de vez en cuando en el auto de mi papá y se regresa hasta la noche o hasta el otro día sin ganas de hacer nada. Dice que se va a que le hagan pruebas en la NASA porque fue elegido para viajar al espacio. Pero yo no me trago el cuento. Yo ciertamente sé a donde va en realidad. Desde casi medio año está enfermo, muy enfermo. Y a veces tiene que irse de urgencias al hospital. A veces vuelve luego luego. Pero a veces no. Me inventó que había ganado un concurso para viajar al espacio y que iba a que le hicieran pruebas y estudios en la NASA. Afortunadamente, hasta hoy me he tragado muy bien el cuento. Lo bueno es que al día siguiente León está como si nada. Y siempre me dice lo mismo: “Cuando esté en el espacio te voy a lanzar un puñado de estrellas. ¡Pobre de ti si no atrapas una! Y yo sonrió. Porque sé que eso es imposible. Al día siguiente, aunque aún se siente fatal, finge que está como si nada. Y algo en su interior lo empuja a hacer una loca promesa: “Cuando esté en el espacio te voy a lanzar un puñado de estrellas”. Y me hace una severa advertencia: “¡Pobre de ti si no atrapas una!”. León siempre sonríe, se ve que eso le causa mucha ilusión. Hay días en el que me quedo con Esperanza con su ridículo moño azul asomándose por la ventana. Francamente no sé por qué le gusta a León. Aunque está clarísimo que a él le gusta mucho. Los dos estamos orgullosos de nuestro nombre. Un día de estos León descubrió a Júpiter en el cielo y también un día de estos Esperanza saludó de lejos a León. Y tristemente el jueves pasado se marchó para siempre al espacio exterior. Por fin llegó el día donde el tiempo no existe. Me dejó un escrito que decía te quiero hasta el infinito, tu amigo León. Y puso además una postdata diciéndome que me iba a enviar un puñado de estrellas y me aclaró: Pobre de ti si no atrapas una”. Nos leeremos en la próxima.

El Pilón Filosófico: “La persona que sí lee, posee un vocabulario muy amplio”.

El Bondadoso rey

Autor: Antonio Malpica.

Editorial: Fondo de Cultura Económica.

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