"Imaginamos nuevos escenarios y los hemos hecho realidad": Guillermo Quijas

El ejercicio de imaginar nuevos escenarios para refrendar la promoción y distribución del libro -luego de un 2020, tras el cual 30 por ciento de librerías peligran-, ya dio fruto. En el corazón de la capital oaxaqueña, recientemente abrió un nuevo espacio dedicado a los libros de literatura, que además podría ser una de las sedes para actividades de la Feria Internacional del Libro de Oaxaca (FILO) y, ya es un lugar de encuentro en el que el concepto es librería, restaurante y cafetería. Su fundador, Guillermo Quijas, director de La Proveedora Escolar, nos contó acerca de este espacio. 

“Desde hace un par de años habíamos pensado en ese proyecto, luego vino la pandemia y en ese momento, como equipo, intentamos trabajar en dos grandes áreas: imaginar escenarios e imaginar qué iba a pasar en los siguientes años con las tres organizaciones: La Proveedora, Almadía y la FILO. En cómo iba a ser la feria, cómo íbamos a ir publicando libros y qué le iba a pasar a las librerías. Esta librería es una de las conclusiones de todo esto”. 

La nueva librería, aseguró, es un espacio que apuesta por más libros, en un mundo en el que no sólo ya había una contracción en el mercado del libro, sino que la pandemia vino a agudizarla. Así surgió este espacio, dedicado exclusivamente a libros de literatura. Es la primera de las librerías de La Proveedora que no tiene una oferta escolar, ni publicaciones académicas o de papelería.

Guillermo Quijas está convencido de que la literatura por sí sola puede defenderse:  “De alguna manera este espacio es eso, la reflexión que hemos hecho y la respuesta en general en todo el ámbito del libro, no sólo para Almadía, sino para otras editoriales. También este lugar podría convertirse en una sede de la FILO”. 

Se apoyan editoriales independientes

El año pasado, cuando comenzó el confinamiento, se inauguró un espacio similar, en el norte de la ciudad, el cual cerraron durante varios meses al público. En esos mismos meses, otro proyecto surgió como medida de solidaridad, la unión de tres sellos independientes: Almadía, Era y Sexto Piso; sobre esta unión, el director general de la editorial mexicana refirió que tenían que crear un mecanismo de supervivencia. Lanzaron la campaña #SoyLecturaIndependiente, dirigida a promover la adquisición de ejemplares en múltiples librerías con ayuda de sus lectores y seguidores, tanto en México como en el extranjero.

“Cada vez surgen más proyectos en conjunto, con distintos grupos y perfiles. Seguimos trabajando juntos, estamos intentando integrar a más editoriales y más librerías en función de los distintos proyectos de trabajo para impulsar la venta de los libros. Pronto echaremos a andar una campaña de librerías independientes a nivel país, para intentar que los públicos vayan ahí. Son mecanismos de supervivencia que permiten que seamos más fuertes. Hay mucho por hacer, el balance de esa alianza es súper bueno, con mucho futuro”. 

Surgieron también iniciativas como Dependientes de Lectores y #SeLograPorqueSeLogra, además de que crearon un mapa virtual de librerías, como otro esfuerzo de mantener vivas a las librerías. 

“La cantidad de librerías en México probablemente sea uno de los talones de aquiles más complejos de la industria, porque son los espacios primordiales de distribución del libro. Cuando lanzamos el mapa virtual de librerías en México, el primer paso fue tener una base de datos confiable que permita mapear el número de librerías; esto permite construir nuevos espacios”. 

Desde el 2020, debido a la Jornada Nacional de Sana Distancia, se anunció el cierre de puntos de venta y con ello cayó el mercado editorial, que tuvo su punto más crítico a principios de abril del año pasado, cuando llegó a -79.2 % comparado con el mismo periodo del año pasado. La industria del libro no fue reconocida como esencial, sino hasta agosto de ese mismo año. Ahí radica la importancia de las campañas para la promoción del libro y la activación del comercio digital que realizaron estas tres editoriales. 

El director de Almadía agregó que: “Desafortunadamente, los números no son tan buenos. Hoy, un 30 por ciento de librerías está en riesgo de desaparecer, previo del número que había antes de la pandemia. Sin embargo, veo que en este año, desde hace mes y medio, las editoriales independientes comenzaron a reactivarse. Hay nuevas publicaciones, novedades, muchos proyectos en colaboración y eso es una buena señal de que juntos estamos intentando encontrar espacios para que los libros lleguen a los lectores”.

Mencionó que empieza a haber cierto movimiento con las ferias y recordó que la Feria Internacional del Libro de Guadalajara acaba de anunciar que sí se va a hacer este año, lo cual calificó de prematuro, porque no se sabe qué va a pasar en ocho meses, aunque dijo que estas son buenas señales. 

“Eso derivará en espacios de distribución en librerías, ferias, en plataformas digitales, eso es importante. Para la FILO estamos en un proceso de imaginar escenarios, creemos que van a ser posibles ciertas actividades presenciales, pero aún no sabemos dónde -el Centro de Convenciones junta a mucha gente-, quizá sea mejor que estén dispersos en distintos espacios, a lo mejor el centro histórico”.

Trabajo en equipo con nueva directora

Guillermo Quijas apuntó que la FILO llegará a su 41 edición gracias a un trabajo en equipo de su nueva directora, Vania Reséndiz Cerna, quien dijo que en los próximos días tendrá mucha información que compartir, ya que seguramente este año la FILO será un espacio de encuentro, luego del distanciamiento social. Cabe recordar que la pasada edición fue totalmente virtual. 

Al hablar del paso de estafeta a la nueva directora de la FILO, Guillermo Quijas se confesó contento: “Me siento muy contento con lo que se hizo, la feria creció muchísimo, siento que hay que seguirse renovando y cambiando. Hoy me emociona mucho lo que pueda suceder con la feria, la perspectiva que tiene Vania es completamente distinta a la mía, apuesta por la diversidad. Además, hay un equipo increíble que ha trabajado muchísimo y que ha ayudado a consolidar la feria. Yo seguiré ayudando en la parte de la programación, en la parte de recursos para que siga funcionando lo mejor que pueda, pero sólo tengo agradecimiento por el equipo y la gente que ha ido a la feria, quienes nos han ayudado a construirla”. 

Aunque desde antes del 2020 ya los presupuestos para actividades culturales no estaban asegurados, Quijas advierte que será complejo el financiamiento, pero que la FILO tiene una gran ventaja: la de  adaptarse al presupuesto con el que cuente: “No tiene que ser una feria gigante todo el tiempo. Puede hacerse del tamaño que sea, porque la FILO tiene otra repercusión con la gente, con la experiencia que genera, en cómo vincula a quien escribe un libro, con quien lo lee. La FILO sabrá adaptarse al tamaño, presupuesto y momento.  Siempre hay algo que mejorar y hacer.  El camino es lo que importa”.

"Hay nuevas publicaciones, novedades, muchos proyectos en colaboración y eso es una buena señal de que juntos estamos intentando encontrar espacios para que los libros lleguen a los lectores”.

Guillermo Quijas, director de La Proveedora Escolar.

 

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