Las historias de García Luna

UNA de las posesiones más valiosas de Genaro García Luna es la información. Protagonista de primera línea en un tiempo de violencia que no cesa, conoce las entrañas del narcotráfico, las acciones de los capos, los mecanismos de trasiego de droga a México y a Estados Unidos, las fortunas de delincuentes y políticos con ellos asociados. Lo acusan de ser uno de ellos.

Cómo usará en su defensa ese caudal de información no lo sabremos hasta que comience a fluir en los planes de su defensa. Culpado de la estrategia a la que se atribuye sangre y muerte desde su ascenso a la Secretaría de Seguridad Pública, el villano favorito del régimen acapara hoy las miradas expectantes de los acusadores, del narco, de sus cómplices y de buena parte de la ciudadanía mexicana.

Si en el ahora desaparecido Cisen García Luna recopiló información que lo volvió un policía poderoso, tanto que saltó a secretario de Seguridad Pública, puesto que le permitió contactar a capos de los cárteles e influir de manera determinante en el diseño de la política de Felipe Calderón, hoy podría sacar una gran cantidad de ases de su ancha manga para defenderse acusando, señalando, a cambio de un trato menos rudo del gobierno de Estados Unidos. Si coopera, quizá no lo condenen a cadena perpetua.

El de García Luna será un juicio que embone con el de Joaquín El Chapo Guzmán. Será la otra parte de la historia del ascenso del cártel de Sinaloa, la versión complementaria de una historia que ocupará la atención nacional e internacional durante meses. La otra cara de la moneda de la delincuencia organizada y la violencia, dejará ver completa la película… o tan completa como al ex secretario le convenga en el intento de salvarse cuanto pueda a sí mismo.

¿Involucrará al ex presidente Felipe Calderón, otro de los villanos favoritos del gobierno de Andrés Manuel López Obrador? Calderón ha cometido un error político grave: Su activismo político contra el Presidente en funciones. Tras romper con el PAN, ha fundado un nuevo partido desde el cual encabeza una oposición crítica y beligerante. Presente en las redes sociales casi todos los días, tornó del retiro natural al activismo. Culpado del baño de sangre del país, respondió a sus críticos que antes fueron oposición y ahora son gobierno.

Vicente Fox asumió una postura similar, pero menos trascendente. Hazmerreír de las redes sociales, su influencia política potencial es inferior a la de Calderón, que no es mucha pero sí incisiva, constante e incómoda a los fines del régimen de López Obrador, que bastante tiene con la falta de crecimiento económico para verse obligado a ir contra los ex presidentes.

Con una posición rotundamente priista, Enrique Peña Nieto se ha esfumado. Eso hicieron en su momento los ex presidentes, a quienes se aplicaba el destierro diplomático. La excepción más reciente fue la de Miguel de la Madrid, a quien Carlos Salinas hizo director del Fondo de Cultura Económica. Leves roces habían ocurrido entre De la Madrid y López Portillo, y de Echeverría con éste último, a quien JLP le reprochó en un desplegado de una plana en Excélsior, con un texto escueto: “¿Tú también, Luis?”, paráfrasis del “¿Tú también, Brutus?”, atribuida -sin prueba de autenticidad- a Julio César al momento de su asesinato y retomada dramáticamente por Shakespeare en la tragedia Julio César.

Ni Fox ni Calderón entendieron el mensaje de López Obrador de olvidarse del pasado… a cambio de esfumarse. Peña Nieto, a quien se le atribuye escaso coeficiente intelectual, lo comprendió mejor.

¿Qué tanta información de la que posee García Luna podría comprometer a esos ex presidentes -sobre todo a los panistas- y en qué grado a cada uno, si así ocurriera? ¿Será que el ex secretario llegue a un punto en que arrastre a su ex jefe a un infierno al que nadie va solo? ¿U optará por halar a otros de menor calado? 

A esas y muchas preguntas más les encontraremos respuestas en los meses por venir, conforme transcurra el juicio en Estados Unidos, que no lo extraditará a México.

Estamos ante uno de los procesos más relevantes contra el pasado reciente. Es bueno para el país que así ocurra. Sin embargo, tal juicio ni la información que de él se derive responde a otra pregunta que es tanto o más importante: ¿Qué hacer y cómo ante la delincuencia presente, criminal, sangrienta, violenta como antes o quizá más? Todavía no queda claro. Se necesita combatir al pasado, sí, pero mucho más al presente violento y sangriento. 

 

MAR DE FONDO

 “Que los favorecidos por los astros/ de honores y de títulos se ufanen;/ yo, que la suerte priva de esos triunfos,/ hallo mi dicha en lo que más venero./ Los favoritos de los grandes príncipes/ abren al sol sus hojas cual caléndulas,/ y su orgullo sepultan en sí mismos/ pues los abate un ceño que se frunce./ El célebre guerrero laborioso,/ derrocado una vez tras mil victorias,/ es del libro de honores suprimido/ y de su gesta lo demás se olvida./ Feliz de mí, que amando soy amado,/ y ni cambiar ni ser cambiado puedo”. (William Shakespeare, inglés, 1564-1616. Que los favorecidos por los astros...)

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