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Rechaza Pedro Salmerón la idea de "conquista", en su nuevo libro "La batalla por Tenochtitlan"
A pesar de que se ha escrito mucho sobre la caída de México-Tenochtitlan, el historiador Pedro Salmerón asegura que mucho de ello se ha contado “desde la óptica de Hernán Cortés”, por lo que en su nuevo libro La batalla por Tenochtitlan (Fondo de Cultura Económica), se propone revisar otras fuentes historiográficas.
“Por qué no las vemos desde Tlaxcala, desde Texcoco, desde Xochimilco o desde Zempoala. Vamos a verlas desde otro lado, con las fuentes de otro lado. Vamos a hacer que la fuente central no sea Cortés, sino otras”.
Otras Fuentes
La batalla por Tenochtitlan aborda, de manera accesible y en cortos capítulos, importantes sucesos sobre la llamada caída: la llegada de los españoles, el arribo de Hernán Cortés, sus negociaciones y sus enfrentamientos con distintos pueblos indígenas, el papel de Malintzin, entre otros.
Pedro Salmerón Sanginés comparte que desde joven ha leído las obras fundamentales de este episodio histórico, un tema al que regresado en muchos momentos de su vida, como sus años de carrera o como ayudante de investigación de Jaime Montell, quien a su perspectiva hace “la mejor historia detallada de este proceso”.
“Y de pronto había leído sobre la filosofía de lo mexicano y la forma en que los pensadores priistas de mediados del siglo XX centraban una bola de inventos sobre cómo somos los mexicanos, sobre la idea esta de conquista y que somos un pueblo conquistado, una nación conquistada. Me causaban profunda dudas y molestias”, señala el autor para DEBATE.
Salmerón apunta que en el 2019, mientras participaba en una serie de debates, junto a algunos de los historiadores, arqueólogos, filólogos y filósofos más inteligentes que han reflexionado sobre el tema e interrogado a las fuentes, se dio cuenta que “lo que creemos saber y lo que hemos construido sobre la mal llamada conquista de México, el 90 % de los mexicanos, es incorrecto y no solo es incorrecto, es nocivo”.
Así surge la idea de crear La batalla por Tenochtitlan, y contar la historia para “todo aquel que quiera repensar, rediscutir y entender ese proceso”. “Estos autores, científicos sociales, tienen el problema de que no son leídos por la mayoría de los mexicanos. Sus argumentos, sus descubrimientos, sus demostraciones son para mí en muchos aspectos incontestables, pero los leen 2 mil o 3 mil personas, entonces lo que quise hacer en buena medida fue traducir, resumir, sintetizar lo que ellos dicen a un público mucho más amplio”.
Irrupción, no conquista
Pedro Salmerón rechaza la idea de conquista y apunta a que si habría que sintetizar o ponerle un título a dicho episodio lo tildaría más bien como una irrupción. “Primero le quitaríamos la palabra conquista, para decir que no hay tal conquista, porque hay naciones que nunca fueron conquistadas, que nunca se sometieron; y hay naciones que al revés fueron conquistadoras. Le pondría la irrupción española y la guerra mesoamericana, que nos acerque a la pluralidad”.
El autor dice que hay que quitarnos la visión de Cortés “nos va a ayudar a entender muchas cosas”. “Algunos pueblos como los tenochcas fueron vencidos militarmente, otros fueron vencederos militarmente, algunos fueron barridos del mapa y esclavizados como Oaxtepec, por ejemplo; o como Calpulalpan, Tlaxcala, que en aquel tiempo no era tiempo de Tlaxcala. Otros fueron a fundar pueblos en el norte, como muchas naciones otomís. Entonces entendamos la diversidad, la pluralidad”.