En la Fenali presentan Saavedra, un anarquismo, un viaje historiográfico y de amistad de Aurelio Fer

El libro Saavedra, un anarquismo, es un viaje historiográfico y de amistad de su autor Aurelio Fernández Fuentes, confió el historiador español José Luis Gutiérrez Molina al presentar este volumen como parte de la Feria Nacional del Libro (Fenali) de la UAP, que llega a su 34 edición y es nuevamente virtual.   

Desde Cádiz, España, el investigador de la Universidad de Cádiz señaló que en el volumen coeditado por la Dirección General de Publicaciones de la UAP y el Fondo de Cultura Económica se deja ver la personalidad de su autor: “inquieta y viva, que despierta interés y mete en enredos”.  

Para Gutiérrez Molina, el protagonista del libro, Abelardo Saavedra, es además un ejemplo de vida que representa el recorrido de 50 años de la edad de oro del anarquismo español, sobre todo del andaluz, que tendrá su colofón en la revolución social de 1936.  

De paso, destacó que el volumen representa una coherencia historiográfica por las fuentes consultadas, las entrevistas y las horas de encuentro de su autor. Ello, porque ocurre que, dentro de un libro de historia hay algo que aparece, ligado a un complejo de inferioridad en el mundo historiográfico en el que importa ser reconocido como científico, y se oculta lo que es más importante: el tratar con personas y el reconstruir trayectorias vitales y de influencia contemporánea.  

Por tanto, José Luis Gutiérrez agradeció a Aurelio Fernández permitirle entrar en este personaje y en su época, a la par de abrirle las puertas de su casa y su amistad. “Este libro es algo más que un trabajo: es una parte de un recorrido de vida que en muchas ocasiones se suscribe al autor, pero que en este caso me siento partícipe porque me ha conocido conocer a Aurelio desde el primer encuentro físico en Sevilla… no sólo hemos establecido esa relación personal sino esa relación de trabajo”.   

Acotó que el valor fundamental del trabajo es que pone en primera línea una de las cientos figuras que pueblan el anarquismo español, y sobre todo, el anarquismo andaluz, y eso que Saavedra no sería un prototipo de él, sino que entra en la militancia societaria y ácrata tardía…, pues entra maduro, y aunque es un hombre trabajador, no representa, tanto intelectual y materialmente, el estereotipo del anarquista andaluz, agrario, campesino, ligado al mundo del latifundio.   

“Es significativo porque su propia figura hace un recorrido de las fases del anarquismo español en el primer tercio del siglo XX hasta la eclosión que sigue al fracaso del golpe de Estado por parte del Ejército con el apoyo de los sectores reaccionarios ligados a la iglesia”, destacó el investigador español.  

Agregó que además de recorrer un camino personal, Aurelio Fernández ofrece un relato que, como buen periodista, se lee amenamente con oportunos comentarios sobre personas, sucesos o hechos.  

Por su parte, Miguel Ángel Rosas Burgess, actual jefe del Observatorio Meteorológico y Sismológico de la UAP, señaló que para disfrutar la historia, su autor Aurelio Fernández no solo encontró la época sino meterse en ella, a profundidad, investigando el entorno, las condiciones de trabajo, las angustias, los pesares de los pobladores de España y de otros países como Portugal y Francia, así como Cuba y México, “Tuvo la virtud de contextualizar en qué medios se movía su bisabuelo”.   

Destacó que el fundador y director del Centro Universitario para la Prevención de Desastres Regionales (Cupreder) de la UAP visitó 28 archivos en ciudades de México y España, así como informaciones por internet que le permitieron tener una visión de un personaje que paso a ser un ser entrañable de su familia a un personaje recordable para todos, porque en el libro se puede entender que la experiencia de vida de Saavedra permite renovar la búsqueda, revivir el sueño y avivar la esperanza de alcanzar la utopía.  

“Aurelio rescató a este ser, lo puso a caminar y a que pudiera, el lector, admirarlo como un ser humano increíble”, sostuvo Rosas Burgess, quien acompañó en su travesía al autor y director de La Jornada de Oriente.  

“Creo que los muertos en verdad mueren cuando los olvidamos. Lo que sucedió con el trabajo de Aurelio que, aunque en la memoria de sus familiares siempre estaba presente, revivió a Abelardo Saavedra: de ser un recuerdo familiar a un personaje cuyo ejemplo va a inspirar ahora a otras generaciones como a lo hizo con su trabajo de vida el propio Abelardo Saavedra”.   

Para cerrar la presentación virtual, Aurelio Fernández reconoció a la UAP por la Fenali, y la forma en que, como autor, intercambió emociones con los comentaristas. Destacó que la universidad lo apoyó con un semestre sabático que le sirvió para comenzar el trabajo, que le llevó a conocer a José Luis Gutiérrez, estableciendo una relación de trabajo y de amistad, de identidad, de puntos de vista y de propósitos.  

“José Luis me abrió muchas puertas, me enseñó métodos de historia, porque sí es historiador y yo soy un cronista que se fue a buscar la historia de este hombre, que era mi pariente y acabó siendo un personaje, una época, un momento de la historia y una parte de identidad familiar”.  

De Miguel Ángel Rosas Burgess destacó que “nadie de todos los muchos con los que conversé, tuvo tanto impulso y entusiasmo para decir que iba por buen camino”.  

“El personaje, ya lo han contado, tiene muchas cosas que me agradaron más allá de sus 21 oficios, pero lo que más me gustó fue el hecho que fuera a los pueblos a organizar grupos de afinidad, con lecturas en voz alta de los periódicos o de obras de Tolstoi y Dostoievski, o les enseñaba las gañanerías…su participación en Tierra y Libertad, Es un personaje extraordinario, y eso está en el libro. Es una época… es una ideología, una idea, una búsqueda de utopía a la cual debemos regresar, volver a la Primera internacional, a discutir la idea del comunismo libertario contra el comunismo autoritario, ahí es donde deberíamos reflexionar para volver a crear esas utopías que tanto nos hacen falta en este momento”.

 

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