La literatura infantil se hace fuerte en la Feria del Libro

Que este año los niños se han convertido en los grandes protagonistas de la Feria del Libro lo demuestran las colas de pequeños que han esperado pacientes su encuentro con autores como Roberto Santiago, padre de "Los futbolísimos", para quien estos lectores "no son el futuro del sector, lo son de todo".

"Emocionado" por volver a pisar el parque del Retiro en estos días, Santiago no disimula tampoco esos nervios ante la llegada de sus lectores, esos a los que ha echado de menos porque es durante las firmas cuando les pone cara y toma nota de sus quejas o alabanzas hacia sus libros.

La muestra de que las ganas de este encuentro son mútuas, son las largas colas que han hecho estos pequeños junto a sus padres, abuelos o hermanos para llegar a esa caseta donde les esperaba ese escritor que les hace vibrar con las historias de "Los futbolísimos" o "Los forasteros del tiempo".

Sagas con las que Santiago aporta su "granito de arena" al fomento de la lectura, algo tan importante para él, ya que considera -según ha dicho a Efe- que si hacemos "niños lectores tendremos una democracia y una sociedad mejor", sobre todo en estos "tiempos de populismos".

No solo a Santiago, sino a otros muchos escritores le debemos que si nos paramos a ver estas colas comprobaremos que con el mismo libro están niños y niñas, porque los libros no tienen sexo, solo son "buenos o malos", asevera este autor que ha vendido ya más de cuatro millones de ejemplares con las historias de Pakete, Anita o Helena.

Un número suficiente como para que su nombre ocupara más espacio en los medios, y eso que él mismo reconoce que se siente afortunado: "la literatura infantil quizá tiene poco espacio en los medios de comunicación".

"La literatura infantil está viviendo su etapa de oro gracias a autores, lectores y editores", destaca justo antes de encontrarse con Juan Muñoz, el autor de "El pirata garrapata" o "Fray Perico y su borrico", esos libros infantiles que hicieron más feliz la infancia de lectores que ahora tienen la edad del propio Santiago.

Un autor (Juan Muñoz) que a sus 92 años ha querido visitar este año la Feria del Libro de Madrid ya que tiene nuevo libro: "El pirata garrapata en Marte".

Ataviado con un garfio, sus piernas ahora débiles no le permiten estar de pie mucho tiempo, pero Muñoz es duro y ha paseado por la feria ante la mirada de muchos admiradores, adultos, eso sí.

"Estoy nervioso", confiesa a Efe este autor que cree, con una humildad asombrosa, que el éxito de sus libros se debe a que "son formatos agradables".

Pero los autores no son los únicos que se han reencontrado con sus lectores, sino también las librerías especializadas en literatura infantil, como "Kirikú y la Bruja", abierta en 2004 y quien tiene la única caseta adaptada a esos lectores que están por debajo del metro de altura.

"Desde que vengo a la Feria (2004) me he dado cuenta de que los niños no veían los libros, y me di cuenta de que los libreros tenemos que ser los encargados de hacer que los niños vengan. Por eso he hecho un stand más bajito porque venir aquí tiene que ser una experiencia muy chula", explica Ester Madroño, la propietaria de esta librería madrileña.

Una innovación que han llevado a cabo porque Madroño confiesa que si viene a la feria no es porque se gane dinero -sí que se cubren gastos- sino por "ganar clientes para otro año".

"Este año es una feria muy distinta y no estoy segura de que cubramos gastos, pero he decidido venir porque hay que apoyar que la cultura se levante", concluye.

 

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