¿Celebrar el Bicentenario?: dime qué lees y te diré qué piensas (IV Parte)

A la memoria del Dr. Mario Roberto Morales Álvarez, premio nacional de literatura y académico guatemalteco.

Un libro crucial para entender buena parte del siglo XIX de la historia de Guatemala es del profesor estadounidense Ralph Lee WOORWARD JR., Rafael Carrera y la creación de la República de Guatemala, 1821-1871. Ciudad de Guatemala: FyG Editores. Y para que la lectura no parezca que no tiene música, hay que leer al nunca bien ponderado chapín, sin Suchiates, Carlos NAVARRETE, y su libro (1987) El romance tradicional y el corrido en Guatemala. México, D. F.: Instituto de Investigaciones Antropológicas-Universidad Nacional Autónoma de México. 220 pp. Y también los otros libros de don Luis CARDOZA Y ARAGÓN, como el prólogo al libro de Guillermo TORIELLO GARRIDO (1976) Tras la cortina del banano. México, D. F..: Fondo de Cultura Económica, pp. 7-21. 274 pp. Y sus libros publicados al final de sus días: (1986) El río: novelas de caballería. México, D. F.: Fondo de Cultura Económica. Y (1992) El Brujo. México, D. F.: Ediciones de El Nacional. (2004) La revolución guatemalteca. Guatemala: Editorial del Pensativo. 211 pp. No es despreciable leer a Rubén DARÍO, (1989) Poesía. Ciudad de La Habana, Cuba: Editorial Arte y Literatura. 637 pp. Especialmente cuando se trata de leer Palas Atenea, cuya belleza supera al tirano al cual fue dedicado. Arturo TARACENA ARRIOLA ha publicado varios libros, uno fundamental es sobre el Estado de Los Altos. Se titula (2011) Invención criolla, sueño ladino, pesadilla indígena. Los Altos de Guatemala: de región a Estado, 1740-1871. Ciudad de Guatemala: Fundación Soros/Serviprensa. Hay empresas como CEMENTOS PROGRESO que financiaron libros sobre sus fundadores como (1998) Carlos F. Novella. Constructor de sueños. Bogotá: Villegas Editores. 167 pp. Y sobre las catástrofes guatemaltecas, Oscar H. HORST, (1995) 1902: Año de caos: El impacto político y socioeconómico de las catástrofes naturales en Guatemala. En: Revista Mesoamérica, No. 30 (diciembre de 1995). 309-326 pp. Y los detalles de Francis GALL, a los 50 años de la destrucción de la Nueva Guatemala, (1968) Referencia que hace el Presidente de la Sociedad de Geografía e Historia, Francis Gall, al cumplirse el cincuentenario de la destrucción de la ciudad por los terremotos de 1917-1918, en el Acto de Inauguración de la Exposición Fotográfica de la ciudad de Guatemala, antes y después de los terremotos de 1917-1918. Guatemala: Anales de la Academia de Geografía e Historia, Tomo XLI. Año XLI. 175. 118-142 pp. Y además, el libro de Hernán DEL VALLE PÉREZ, (2003) Carlos Herrera. Primer presidente democrático del siglo XX. Nueva Guatemala de la Asunción: Fundación Pantaleón. 467 pp., sobre el efímero presidente del Partido Unionista. Y de Mario Roberto MORALES, recientemente fallecido, en estos tiempos desastrosos de la pandemia del COVID-19, leí de un tirón en Sao Paulo, a finales de los ochenta del siglo pasado, El esplendor de la pirámide. San José de Costa Rica: Educa. Ya de vuelta en nuestro país, me deleité con la lectura de La ideología y la lírica de la lucha armada. Ciudad de Guatemala: Editorial Cultura. Me pareció muy importante su lectura de Roberto Obregón y de Otto René Castillo. La Editorial Universitaria de la Usac debiera en su homenaje publicar Los demonios salvajes, una de sus primeras novelas, poco conocida, para las nuevas generaciones. Lo mismo sucede con la obra de Roberto OBREGÓN y con la de Werner OVALLE LÓPEZ, especialmente con Padre nuestro maíz. Lo digamos, ahora que se cumple el centenario de Augusto “Tito” MONTERROSO, su obra completa. Me impresionó Mr. Taylor. Hay trabajo que realizar, de nuevo.

 

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