Carta al presidente

Licenciado Andrés Manuel López Obrador.

Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos.

 En el libro Apuntes Para Mis Hijos de Benito Juárez, editado por el Fondo de Cultura Económica, nos cuenta don Benito, que ejerciendo ya como abogado fue contactado por unos indígenas que se quejaban contra los excesos del cura del pueblo, él acepto el caso a principios del año de 1834 y presentó la demanda que fue atendida y se dio la orden de que el cura se presentara a contestar los cargos que se le hacían.

El juez eclesiástico, sin que terminara el juicio que se había promovido contra el cura de Loxicha, sin respetar sus propias decisiones y sin audiencia de los quejosos, dispuso que el acusado volviera a su curato y luego mandó aprehender a todos los quejosos, los puso en la cárcel con la prohibición de que hablaran con nadie.

Al presentarse Juárez a exigir la liberación de los detenidos, él también fue apresado y acusado de instigar a los detenidos contra el gobierno, ante esto, contrataron a otro abogado que también fue apresado. No es difícil entender que la iglesia poseía los recursos para comprar la ley y vivía en contubernio con los gobernantes corruptos.

Todos sabemos que ese sistema empezó mucho tiempo atrás y perduró en las últimas décadas en las que gobernó la derecha.

Pero esto se acabó gracias a Juárez y su pléyade de liberales. Señor presidente, no queremos que esto regrese por la puerta trasera, no más acuerdos con ellos en lo oscurito. No queremos otra guerra cristera. Y es el presidente el responsable que debe impedir que se derrame más sangre por motivos religiosos; somos un país laico.

He tenido la fortuna de viajar a otros países y cuando me preguntan por la situación de mi país, orgullosamente contesto que al tomar posesión el presidente no jura con la mano sobre una biblia y que no hay un cura junto al mismo.

El presidente en turno jura cumplir y hacer cumplir las leyes que rigen a todos los mexicanos; por lo que no se requiere de una consulta pública para enjuiciar a tanto ratero que se ha hinchado de dinero amparado por los malos gobernantes que han desfilado en el cargo.

La ley dice que sólo se les puede juzgar por traición a la Patria. El otorgar exención de impuestos a sus cuates por millones y millones, que suman una cifra increíble de pesos que no ingresaron a las arcas, ¿no es traición? ¿Tendremos que actualizar nuestro concepto de traición, entonces?

Pedir que tropas extranjeras intervengan en nuestro país ¿No es traición? Así empezaron con Maximiliano. ¿Le van a pedir al emperador que venga a salvarlos de AMLO, nombrando a su yerno presidente de México?

Cómo tenemos que decirlo ¡Basta ya! No votamos por más de lo mismo.

Votamos por un cambio; mientras todos esos pillos no sean juzgados por nuestras leyes no habrá justicia, (la impunidad es la madre de la corrupción) AMLO.

Si no van a la cárcel, seguirán robando los vivos que se colaron a Morena para seguir rateando (ya dieron muestras pidiendo moches).

Nos cansaron los prianes. El pueblo te apoya, pero también te vigila y a su tiempo te exigirán justicia. “La historia te juzgará”

(Juárez).

No nos falles.

jcarrillocedillo@hotmail.com

 

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