Qué es la 'Guerra de los Pasteles' que mencionó AMLO

De visita en el histórico puerto de Veracruz, el presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que ese territorio ha resistido diferentes embates violentos en la historia de México, como la 'Guerra de los Pasteles'. Pero ¿en qué consiste ese episodio?

Todo comenzó con el reconocido pastelero francés monsieur Remontel, quien trabajo anteriormente para la corte francesa y radicaba en Tacubaya, barrio tradicional del poniente de la Ciudad de México.

El vendedor sufrió afectaciones a su negocio durante el proceso de guerrilla e inestabilidad política que asoló al país tras la consolidación de la independencia, en 1821. Así, el pastelero Remontel brindaría un pretexto para que el gobierno de Francia tratara de someter a México a sus intereses, en lo que se conoce como la primera intervención francesa en México.

“En 1832 oficiales del entonces presidente Antonio López de Santa Anna habían degustado de su finísima repostería francesa y, tras el placer, abandonaron su negocio sin pagar lo consumido, aprovechando los recurrentes disturbios y motines que asolaban por doquier”, recuerda Elsa Aguilar Casas en un artículo del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM).

El pastelero reclamó por este despojo una indemnización de 60.000 pesos de entonces al gobierno mexicano, que desestimó la amenaza.

Episodio de la expedición a México en 1838, el príncipe de Joinville en el castillo de proa de la corbeta Creole escucha el informe del teniente de navío Penaud y asiste a la explosión de la torre del fuerte de San Juan de Ulloa, el 27 de noviembre de 1838.

El 16 de abril de 1838, 26 navíos de guerra bajo el mando del almirante Bazoche se posicionaron frente al puerto de Veracruz en amenaza, además de que Francia envió un ultimátum al Gobierno de México para que indemnizara al pastelero Remontel y a otros ciudadanos franceses afectados por la inestabilidad militar del país.

Los navíos europeos ejercieron durante meses un bloqueo para aumentar la presión económica y material sobre México, que trató de resolver la situación mediante negociaciones. Sin embargo, el 27 de noviembre de 1838 las fuerzas armadas francesas abrieron fuego contra el fuerte de San Juan de Ulúa.

“El general mexicano Antonio Gaona dirigió la batalla en la fortaleza de San Juan de Ulúa, mientras que el general Manuel Rincón defendió el puerto. Ambos resistieron hasta el último momento, a pesar de la falta de parque, alimentos y hombres”, recuerda un artículo de divulgación del Archivo General de la Nación (AGN) del gobierno mexicano.

“Tras la capitulación, el mando pasó al general Antonio López de Santa Anna, quien terminó retirándose del campo de batalla al ser gravemente herido en la pierna izquierda”, abunda.

Las hostilidades francesas se impusieron, lo que obligó a México a abrir negociaciones que pusieran fin a la guerra. El diplomático inglés Richard Pakenham fungió como mediador entre Francia, representada por Charles Baudin, y México, representado por Guadalupe Victoria y Manuel Eduardo de Gorostiza.

La paz se firmó en Veracruz el 9 de marzo de 1839 mediante un acuerdo en el que México aceptaba pagar 600.000 pesos a Francia y el país europeo se comprometía a devolver el fuerte de San Juan de Ulúa.

No obstante la capitulación mexicana, el Gobierno se negó a conceder a Francia el tratado que exigían y determinó darles el mismo tratamiento comercial que a otros países, donde no estaba incluida la libertad de comercio al menudeo.

La segunda intervención francesa en México ocurriría en la década de 1860, impulsada por Napoleón III, y daría lugar a la coronación de Maximiliano de Habsburgo como emperador del país.

Este episodio fue ampliamente documentado y utilizado como pretexto poético por el escritor Fernando del Paso para elaborar su novela monumental Noticias del imperio, editada actualmente por el Fondo de Cultura Económica, que incluye largos monólogos abarcadores atribuidos a Carlota, pareja política de Maximiliano.

 

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