12 de octubre: ¿Fue Cristóbal Colón el verdadero descubridor de América?

Expresan muchos historiadores que hacer la crónica del ‘descubrimiento’ de América a partir de la llegada de Cristóbal Colón el 12 de octubre de 1492 a las Antillas es tener una visión equivocada de la historia del mundo: sentido Eurocentrista, donde el viejo continente ignora la llegada mucho antes de otras civilizaciones a estas tierras. 

“Error la consideración de que el mundo era Europa, la civilización era Europa y la humanidad era Europa”, apunta el historiador mexicano Leopoldo Zea (El descubrimiento de América y su sentido actual, FCE, 1989).

“No será difícil convenir en que el problema fundamental de la historia americana estriba en explicar satisfactoriamente la aparición de América en el seno de la Cultura Occidental. [...] La respuesta tradicional consiste en afirmar que América se hizo patente a resultas de su descubrimiento. [...] Pero ¿puede realmente afirmarse que América fue descubierta sin incurrir en un absurdo?”, suscribe Edmundo O’Gorman en el imprescindible libro La invención de América (FCE, 1958).

¿Qué dice la historia sobre Cristóbal Colón?

Desatinado. Ilógico. ¿Cómo ‘descubrir’ una región ya poblada, habitada de norte a sur? Desde las tierras más boreales a las más australes. Del desolado espacio nevado de los inuit de Alaska, los ojibwa de Canadá y los patagones  de la Tierra del Fuego. Una multitud de pueblos, desde tiempos inmemoriales, conformaba lo que hoy llamamos América. ¿Qué fue Colón, un descubridor o un conquistador? Una cosa o la otra: él no fue el primero. Casi cinco siglos antes llegaron los vikingos.

Los más radicales lo aseveran: Cristóbal Colón no descubrió América. Los europeos no descubrieron estas regiones. Incluso afirman que tampoco los vikingos noruegos como se afirma en algunas sagas históricas, quienes indiscutiblemente, llegaron antes que Colón. “Este continente fue repoblado por integrantes de civilizaciones originarias de Asia”, afirma el antropólogo ecuatoriano Rodolfo Rojas Salival.

“El 12 de octubre de 1492 Colón dio inicio a una cruzada cruenta de beligerancia y latrocinio. Falacia total, mentiras de los historiadores europeos. No se descubrió América, la estamos descubriendo todavía”, afirma el cronista dominicano Juan Bernardo Abaroa.

¿Qué teoría puede sostener el descubrimiento, si los pobladores de estos espacios terrenales ya dominaban las ciencias médicas, la mecánica hidráulica, la agronomía, la cosmografía y las matemáticas cuando arriban los europeos? No olvidar que fueron los primeros en tener un proyecto preciso del Sistema Solar. Investigaciones algebraicas corroboran que concibieron el número cero.

¿Qué nos decían en la escuela de Cristóbal Colón?

Desde la primaria nos dijeron los maestros: “El genovés Cristóbal Colón descubrió América”. Pero, por qué nunca nos dijeron que el almirante en realidad lo que hizo fue mostrar América a Europa Occidental en un itinerario de cuatro viajes a la región, entre 1492 y 1502. Allanó el camino para la llegada masiva de europeos que eventualmente formarían nuevas naciones incluyendo Estados Unidos, Canadá y México.

Colón indicó las rutas a Hernán Cortés, Pedro de Alvarado, Francisco Pizarro y otros aventureros que llegaron en busca del oro, plata, minerales y otros patrimonios de Mesoamérica, Centroamérica y Sudamérica después de un genocidio. Cien años después inmigrantes ingleses llegaron a Norteamérica y exterminaron a los pobladores originarios.

Abundan las versiones y las hipótesis: unos señalan que los chinos llegaron primero. Otros, que los vikingos. Estudios formales afirman que fueron integrantes de civilizaciones asiáticas quienes atraviesan el estrecho de Bering, entre Siberia y Alaska, y llegan a estos asentamientos. Michael Bayawa, editor de la revista American Archeology, afirma que esos éxodos tuvieron lugar hace más de 15 mil años.

“La idea de que Colón descubrió a América cuando aportó a una isla que creyó cercana al Japón no describe el suceso histórico según aparece en los testimonios, es obvio que la exigencia que generó aquella interpretación no procede del fundamento empírico del hecho interpretado, es decir, es obvio que no se trata de una interpretación apoyada de los hechos (a posteriori), sino de una interpretación fundada en una idea previa acerca de los hechos (a priori). La idea de que Colón descubrió a América a pesar de que se sabe que él ejecutó un acto muy distinto es todas luces incongruente”, reflexiona O’Gorman.

 “Será necesario reconstruir la historia, no del descubrimiento de América, sino de la idea de que América fue descubierta”, subraya O’Gorman en La Invención de América.

 

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