Sofía G. Buzali visibiliza a Lucia Joyce en la literatura

Cerca de 2016, Sofía G. Buzali se sumergió de lleno en Ulises de James Joyce, conoció el texto más icónico del autor irlandés a profundidad, pero también su vida, en la que descubrió que el escritor tuvo una hija, Lucia Joyce, de la cual poco se sabe hasta el presente; todo eso le causó una inquietud mayor que la motivó a escudriñar con cuidado.

Leyó las biografías que existen acerca de esta familia, incluso, se fue hasta Dublín, Irlanda, para indagar más sobre Lucia, de la que descubrió que era bailarina profesional y estuvo 30 años en un hospital psiquiátrico, pero eso no es lo más grave, el nieto de James Joyce, Stephen Joyce –albacea en su nombre, quien recién falleció en enero de 2020– decidió borrar a esta mujer completamente del mapa, desapareciendo la correspondencia entre padre e hija.

“Ella nace en 1907 y en los años 29 o 30 iba a rentar un departamento para vivir sola, entonces, nos encontramos con una mujer que estaba adelantada a su época, según mi punto de vista, y automáticamente me empecé a adentrar en este mundo”, explica Buzali.

Sabiendo todos estos antecedentes y que el autor Samuel Beckett solapó la decisión del nieto de Joyce para quemar su propia correspondencia con Lucia, fue lo que encendió las alertas para que Buzali hiciera una novela basada en la vida de esta mujer olvidada y borrada de la memoria de la familia literaria.

Durante tres años, la escritora mexicana se enfrentó a la hoja en blanco para redactar el libro Mi nombre es Lucia Joyce, que este 2021 publica la Editorial Dos líneas; para conocer a la hija de James Joyce, Buzali leyó la única biografía que existe acerca de ella, la que escribió Carol Loeb Shloss, académica de la Universidad de Stanford.

Adentrarme en el personaje me costó trabajo, no sabía cómo abordarla, cómo entender lo que sentía dentro de un hospital psiquiátrico, abandonada por su familia, que nunca más la volvió a visitar. Cuando Joyce muere en 1941, Lucia se queda a la deriva”, describe en videollamada.

Para Buzali, la labor de rescatar la vida de Lucia Joyce es para que los lectores sepan un poco más de este episodio desconocido de la familia, que pasó gran parte en París, donde el irlandés terminó su obra emblema Ulises y también es gracias al autor Harriet Shaw Weaver que Lucia logra dejar Francia tras la muerte de su padre y emigrar a Reino Unido.

“Me angustia que Lucia no haya podido lograr lo que ella hubiera querido, que era ser una bailarina profesional, ya tenía todo, hasta la mencionaban en los periódicos, y la castran y le prohíben seguir bailando, por estos padres que le dicen que era muy sensual, que eso no era para ella”

Sofía G. Buzali

Escritora

Lucia Joyce no sólo era la hija del intelectual irlandés, era una persona culta; iba al teatro; a la ópera; hablaba, además del inglés y el francés, alemán y hasta escribió una novela, por ello Buzali insiste en que esta gran mujer tenía todo para empoderar al género femenino, pero su misma familia le quitó su libertad de expresión.

Feminismo: Lucha personal

Mi nombre es Lucia Joyce es el tercer libro que Buzali publica acerca de una mujer que va en contra de las costumbres tradicionales; anteriormente, también se había perfilado por contar la vida de mujeres que han causado un impacto sociocultural. Primero con su novela de Leonora Carrington, Leonora antes de Leonora, y después Marguerite, intensidad y dolor de una vida, sobre Marguerite Duras.

La escritora considera que las mujeres que ha retratado a través de sus letras tienen esta cualidad de lucha y de valerse por ellas mismas, así que opina que esto es lo que debe prevalecer en el feminismo moderno, que actualmente ha dejado de tener presencia en marchas multitudinarias, como antes de la pandemia se veía.

“Pienso que es una lucha muy personal, donde la mujer tiene que luchar por ella misma, si tiene un golpeador a su lado hay que alejarse, o sea, no permitir este abuso y salirse, no se puede decir lo mismo de una violación obviamente, porque muchas veces no es elegida y no está en las manos el poder resolver”, dice la escritora.

Buzali comparte que para la presentación de su nuevo ejemplar tendrán unas videocápsulas especiales en las que participará Ofelia Medina. Cuando la autora platicó en set con la actriz, la artista hacía hincapié en cómo es que han cambiado las oportunidades para las mujeres desde que ella inició su carrera, ya que veía que afortunadamente ahora había camarógrafas en este rodaje y no hombres.

“Ya que terminamos, platicamos y nos decía al grupo de grabación ‘Mira, Sofía, cuando yo empecé, no permitían a las mujeres ser camarógrafas. Realmente hay que seguir luchando para encontrar nuestro lugar’; entonces sí pienso que independientemente de apoyar todo este movimiento, también es importante que las mujeres comprendan que la lucha está en una misma”, agrega la autora.

Estudiando a Clarice Lispector

Durante el confinamiento, Buzali estuvo en un tallereo constante de literatura, tanto para escribir, como por la afición de la lectura, en este último redescubrió a la ucraniana-brasileña Clarice Lispector, la cual recomienda ampliamente y, dicho sea de paso, su obra está siendo editada por el Fondo de Cultura Económica.

 

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