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La gran novela sobre la pandemia será escrita por alguien que hoy tiene cinco años: Juan Villoro
“Si alguien escribe la gran novela de la pandemia, creo que será una persona que hoy tiene 5 o 6 años y que ha perdido todo lo que antes tenía en cuanto a contactos para bien y para mal”, expresó el escritor Juan Villoro durante un encuentro que tuvo con sus lectores la noche del jueves durante la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.
En la charla, coordinada por Eduardo Limón, funcionario del equipo de comunicación del Fondo de Cultura Económica (FCE), el autor de Examen extraordinario y Dios es redondo comentó que existen precedentes sobre su planteamiento: la mejor novela, que es una novela sin ficción, sobre la peste en Londres en el siglo XVII fue escrita por Daniel Defoe, el autor de Robinson Crusoe.
“Él escribió el Diario del año de la peste, lo interesante es que lo escribió décadas después de que esto ocurriera. Él tenía 5 años en los tiempos de la peste, nunca olvidó que cuando lo llevaba su madre a comprar golosinas, las monedas las desinfectaban en la tienda con vinagre, entonces no había gel antibacterial”, dijo.
El también Premio Crónica detalló que Defoe se acordaba de eso y de lo mucho que había perdido.
“Él se había aislado en su infancia por la peste y entonces decidió escribir muchos años después sobre esto. Creo que tenemos ahí un ejemplo de lo que podría pasar con la literatura de la pandemia, a lo mejor esa gran escritora o ese gran escritor hoy tiene 5 años”, dijo.
Villoro narró que los días de confinamiento demostraron las desigualdades económicas del país.
“Cuando te dicen que te tienes que quedar en casa es, de alguna manera, lo que siempre quise: estar en escritorio escribiendo y no me queda más remedio que hacerlo, se acabaron los pretextos. Los primeros meses fueron de mucha actividad”, indicó.
Villoro comentó que en el país, estar en casa es un privilegio.
“La pandemia más fuerte que tenemos nosotros es el hambre, hay mucha gente que si no sale a la calle todos los días no puede sobrevivir y además hay gente que no tiene condiciones satisfactorias para quedarse en casa, muchas personas que viven hacinados y que esto es soportable durante las horas del sueño pero no pueden estar ahí todo el tiempo”, señaló.
Villoro externó que niños y jóvenes fueron los más afectados en este confinamiento.
“Creo que quienes más perdieron fueron precisamente los niños y los jóvenes que no estuvieron en contacto con sus amigos, en una edad en que eso es esencial, creo que ellos no olvidarán nunca estos momentos en que su vida cambió de manera definitiva”, apuntó.
Sobre la forma en cómo Villoro regresa a su infancia al momento de escribir literatura infantil, expresó que es algo necesario.
“Cuando escribo literatura infantil, uno es un actor que se mete en el personaje. A mi me gusta mucho la preparación que hacen los actores, cómo entran en el personaje, cómo se adentran en el papel que van a representar y para hacerlo, si van a representar a un rey o a un mendigo a comer como reyes o no comer, aún y cuando todavía no estén en escena”, dijo.
Es decir, se van sensibilizando psicológicamente, agregó.
“El autor de libros para niños tiene que entrar en el personaje, tienes que retrotraerte a una mentalidad que ha sido tuya, establecer ese contacto con tu propia infancia, con el niño que fuiste, lo cual no siempre es fácil”, comentó.
Villoro recordó la dedicatoria que Antoine Saint-Exupery en El Principito.
“Es una de las más hermosas que existen, le dedica el libro a su mejor amigo y dice: todos los hombres han sido niños pero muchos de ellos lo han olvidado; yo le dedico este libro a mi amigo cuando era niño”, dijo.
En opinión de Villoro a veces fracasan los libros para niños cuando se piensa que deben ser más sencillos o usar diminutivos para ser tiernos.
“Creo que la mente infantil es sumamente compleja, sumamente creativa, juguetona con el lenguaje, exige mucho, y no hay nada más serio en el mundo que un niño jugando, son más serios que los filósofos, aseveró.
Además, los niños aman las reglas porque hacen más divertido al juego, si le dices al niño el hada madrina puede conceder tres deseos y de pronto haces trampa y concedes cuatro, el niño te dice no: tenía tres; entonces les gusta la lógica y, al mismo tiempo, con una imaginación extrema, añadió el autor.
“Uno de los mejores textos para niños es Alicia en el país de las maravillas, escrito por un matemático Lewis Carroll que supo combinar la lógica con esta extravagancia de la imaginación”, dijo.
Villoro señaló que ma infancia para es muy importante para él en el sentido de que tiene que regresar a ella muchas veces para escribir libros para niños
“Trato de establecer una comunicación más horizontal con ellos, no aleccionarlos como el adulto que yo soy hoy en día o enseñarles algo pretendiendo ser un maestro sino contarles algo con la pasión con la que yo le contaría algo a otro niño si también yo lo fuera”, señaló.