Los diezmos de Delfi

Con su bufanda, su abrigote y cubrebocas, nadie reconoce a Gil, y como parece tabasqueño, todos lo tratan muy bien en los territorios del gobierno. Pase usted, qué se le ofrece, le dicen en el Fondo de Cultura Económica. Deme, por favor, unos Vientos del Pueblo y de inmediato cayeron en sus manos unos folletos. Oiga, pero se les mancharon de tinta. No, son los dibujos del Fisgón. Ah, perdón. Con su disfraz de político tabasqueño, Gamés podría incluso caminar por los pasillos de la SEP y hasta ser recibido (ah, un participio pasado) por la secretaria Delfina. Pase usted, cómo van las cosas allá en Bucareli. Bien, Delfi, y acá qué me dice de los diezmos. La lectora y el lector lo saben gracias a una nota de Jannet López Ponce en su periódico MILENIO: “El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación confirmó que como presidenta municipal de Texcoco, Delfina Gómez generó un esquema de retenciones salariales imputadas a los empleados de ese municipio con el objetivo de beneficiar a Morena, por lo que ratificó la multa al partido por cuatro millones 529 mil 225.06 pesos”. El INE comprobó en total más de 13 millones de pesos de retenciones y documentó que el Ayuntamiento de Texcoco expidió 50 cheques a nombre de María Victoria Anaya por 10 millones 810 mil 939.89 pesos y nueve cheques a Sara Iveth Rosas Rosas por dos millones 74 mil 205.19 pesos. Servicios para la causa Estos servicios para la causa de Morena, no le costaron nada a Delfi, antes al contrario, la premiaron con la Secretaría de Educación Pública. ¿Cómo la ven? Dicho esto sin ningún interés de un albur diezmado. Las pólizas de retención indicaban “aportación voluntaria”, “apoyo al partido” y “retenciones de apoyo institucional”, y fueron firmadas por la presidenta municipal Delfina Gómez Álvarez, el síndico Eliseo Edmundo Rosales López, el secretario Horacio Duarte Olivares y el tesorero Alberto Martínez Miranda. Un gran equipo. Su periódico MILENIO adelantó el proyecto del magistrado Indalfer Infante Gonzáles con el que respaldaba la decisión del INE de multar a Morena por beneficiarse de los diezmos aplicados entre el 2014 y el 2015. El proyecto fue respaldado por la Sala Superior del Tribunal Electoral. Aunque Morena alegaba que ya había pasado el tiempo de investigación y no estaba justificada la ampliación, los magistrados consideraron infundados estos alegatos. “Sí existen elementos de pruebas indiciarios que, adminiculados entre sí, permiten arribar a la conclusión de la existencia de culpabilidad respecto de la actualización de un mecanismo de recaudación de recursos, provenientes de retenciones salariales, efectuadas a trabajadores del ayuntamiento de Texcoco, que beneficiaron exclusivamente a Morena”, indica la sentencia. De inmediato Gilga se adminiculó, no fuera a ser que se llevara una sorpresa. La Sala Superior determinó “que en este caso, el único responsable en materia de fiscalización respecto de los actos en que incurrieron los militantes y afiliados es Morena, sin que se demuestre la forma en que se benefició la servidora Delfina Gómez Álvarez cuando fue candidata (…) Con esta sentencia se cierra el caso y Morena no tiene más posibilidades de impugnar, por lo que deberá acatar y pagar la multa correspondiente”. Le salió baratísimo a Morena y a la secretaria de Educación las escandalosas ilegalidades, las trapacerías, los abusos de poder: lana sube, lana baja y Delfina y Morena la trabaja. Burlaron todas las leyes electorales. Un paso al frente todos los que combaten la corrupción. Muy bien. Ahora oigan esto: deben saber que son ustedes unos mentirosos y unos fulleros. La Biblioteca Centenaria Gil desayunó con la noticia de que la SEP ha hecho una compra millonaria de libros, la Biblioteca Centenaria, para las bibliotecas de primarias, secundarias y municipales. No está mal, al contrario, pero Gilga no recuerda convocatoria alguna para participar y concursar. Y si la hubo habrá sido en un cuarto oscuro y en voz baja. Este proyecto no es otra cosa que la gata revolcada de los programas de las bibliotecas escolares. Ajá, conque metiéndole mano a los proyectos neoliberales. Esto lo va a saber el Presidente. Comuníqueme con Jesús. ¿Chucho? ¿Ya sabe el Presidente cómo arreglaron esta compra millonaria de libros? Gamés le dedicará mañana esta página del fondo a ese escándalo de la opacidad. Todo es muy raro, caracho. Como diría Mark Twain: “La gran diferencia entre un gato y un mentiroso es que el gato tiene apenas nueve vidas”.  Gil s’en va 

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