Mercado editorial se recupera, pero quedará un abismo de -31%

Poco a poco, el mercado editorial de ventas físicas en México está regresando a la normalidad. Aunque todavía no alcanza cifras positivas o similares en ventas a los periodos correspondientes con el año anterior, por lo que la recuperación es una expresión relativa si se considera que el impasse epidemiológico ha dejado un hueco de ventas que será difícil de remontar en el año.

Después de haber tocado fondo durante la semana 15,  del 30 de marzo al 5 de abril, con una contracción de -88.2% en valor y de -79.2% en volumen por la caída de ventas físicas, debido al cierre de librerías, el gremio reorientó sus estrategias al plano digital y emprendió una recuperación modesta pero sostenida.

Fue un esfuerzo sin precedentes. Se sumaron las estrategias reorientadas al plano virtual desde los grandes consorcios editoriales y las librerías y editoriales independientes que lograron este crecimiento pese a la imposibilidad de la presencia de los lectores en las tiendas, al menos hasta principios de julio pasado, cuando de manera paulatina se dio luz verde a la reapertura paulatina de estos puntos de venta.

A partir de la semana 27, con la implementación del semáforo sanitario naranja en distintas entidades, la curva de recuperación fue más evidente, pasando de 202,619 libros físicos vendidos entre el 29 y el 25 de julio a 311,064 unidades entre el 17 y el 23 de agosto, esta última con pérdidas aún del -36.5% en comparación con el mismo periodo del año pasado, pero no tan abismales como sucedió en las semanas más complicadas. El vector indica que continuará mejorando.

“Esperamos llegar a niveles de ventas normales en la última semana de septiembre. Pero ha quedado un agujero que es de 2 millones 300,000 libros que se han dejado de vender en comparación con lo que se vendió el año pasado”, indica David Pemán, director de Nielsen Bookscan México, empresa responsable de esta medición.

Hasta el corte del 23 de agosto, comparte Pemán a este diario, en el año se han vendido casi 7.8 millones de libros, equivalentes a casi 1,711 millones de pesos. Pero se han dejado de vender las mencionadas 2.3 millones de unidades, que reresentan 510 millones de pesos, por lo que la contracción anual hasta esa fecha es de -30.7% en unidades y de -29.8% en valor.

“Los mercados en el mundo han caído entre un 15% y un 45%. México está en torno a la media. Los mercados editoriales que menos han caído son los de Oceanía, pero en Europa, sobre todo en el sur, las caídas han sido muy similares a las de México. El último periodo del año va a ser fundamental para ver cuánto podemos recuperar de ese agujero de -30.7%, aunque las perspectivas de consumo no son muy halagüeñas”, agrega.

La previsión desde la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (Caniem) tampoco es alentadora: lo perdido, al menos este año, es irrecuperable.

“Si hacia final estamos más o menos como estábamos al principio del año de acuerdo con los números de Nielsen, estaríamos del otro lado, pero el valle que se abrió entre abril y julio difícilmente se recuperará. Creemos que sí es posible llegar a una normalidad en noviembre y diciembre. Los números indican que se va normalizando, pero recuperar lo demás será imposible”, admite el presidente  de la Caniem, Juan Luis Arzoz.

El comercio digital ha sido fundamental en la recuperación de los periodos de ventas en las últimas semanas.  Arzoz estima que las ventas por e-commerce actualmente están en torno al 12%, cuando a principios del año indicaban un 4%. Opina que esta manera de comprar llegó para quedarse y estima que, pasada la emergencia sanitaria, se apropiará del 10% del mercado editorial global.

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