Opios del pueblo: final feliz, viaje del héroe, progreso, victoria final segura

Marx dijo que la religión era “el opio del pueblo”, la droga que le permitía que su sufrimiento (explotación, opresión) le resultase más tolerable, soñar, evadirse, en la creencia de que finalmente se haría justicia divina: los buenos irían al cielo y los malos al infierno, y tras una vida de padecimientos, vendría la felicidad eterna…

La religión juega ahora en nuestra vida un papel mucho más discreto, sobre todo en las generaciones más jóvenes, al menos en los países occidentales europeos.

Pero el “opio del pueblo” también puede serlo otros fenómenos que generalmente pasan desapercibidos a nuestra conciencia pues son “uña y carne” con nuestra cultura de masas, psicología ordinaria, y por eso no me refiero al evidente consumo de drogas variadas o a la evasión gracias a los espectáculos deportivos (forofos del fútbol, etc.), el juego de azar (las apuestas), el sexo compulsivo y la pornografía on-line, etc.

Final feliz. La inmensa mayoría de las novelas, y no digamos de las películas de cine o series de televisión, por muy dramático o trágico que sea el argumento, acaban con un final, si no radiante, feliz, o cuando menos esperanzador, con un alivio. Son muy raras las películas que terminan con la muerte de todos los personajes con los que nos hayamos podido identificar, y menos que sepamos que nunca se les hará la menor justicia (incluso la muerte en los campos de exterminio nazis nos deja al menos sabiendo que finalmente fueron derrotados, aunque ni los criminales directos –SS- no hayan sido castigados debidamente). Infinidad de crímenes del capitalismo y sus estados han quedado impunes y los responsables se han “ido de rositas”.

Por ejemplo. ¿Cuántas películas se han hecho teniendo por protagonista a un soldado común luchando en una guerra injusta, que habría perdido a toda su familia y amigos, en la retaguardia (bombardeada) o en el frente, y que muere (en combate, o como prisionero de guerra, en trabajos forzados –“limpieza” de minas explosivas – o en un campo de concentración y exterminio), ganando la guerra una potencia imperialista (explotadora y opresora, incluso por medios “democráticos”), aunque sea la suya, no habiendo ninguna persona a quién comunicar su muerte ni nadie que la cuente a otros, pese a haberlo dado todo “por la Patria”? Seguramente ninguna y sin embargo ese caso fue muy frecuente, sobre todo en la II Guerra Mundial, y nos daría una perspectiva de la guerra mucho más realista y esclarecedora de la que estamos acostumbrados y sobre todo de lo que podría ocurrir en el futuro (NOTA 1).

En las películas de grandes catástrofes, incluso planetarias, los protagonistas sobreviven y la masa de víctimas son anónimas, una mera cifra (pueden ser miles de millones), y eso da una impresión engañosa de las probabilidades de que nosotros (identificados con los protagonistas supervivientes, no con los secundarios caídos y menos con los figurantes anónimos que sucumben) nos salvemos también en una situación similar, aunque lo sea muy lejanamente. Lo habitual es que el chico y la chica por fin se junten “para siempre”, los malos sean derrotados o tengan un mal final, las víctimas sean reconocidas y vengadas, los supervivientes tengan por delante un gran futuro, que a la destrucción le siga la reconstrucción, al caos el orden, a la desesperación la esperanza… Esto es lo que vende pues es lo que deseamos se nos cuenten, ya que nos da ánimos, nos ayuda a seguir adelante también con nuestras vidas, a pesar de los pesares, y a “pasar página” (“el muerto al hoyo y el vivo al bollo”…).

Pero la realidad no es tan simple. Cuando se nos muere un ser querido, se nos muere para siempre, jamás volveremos a encontrarnos con él, el cuerpo que acariciamos y deseamos se transforma en un desagradable cadáver y desaparece, sólo nos quedarán las fotografías, las grabaciones de video y audio, las cartas, quizás un mechón de pelo, sus cenizas, su ropa, etc., pero no su presencia renovada con el tiempo, nuevas experiencias, recibir y dar amor. Cuando nos morimos, no hay final feliz, sólo final, quizás un alivio para una fase terminal lamentable, pero la pérdida de todo lo bueno de la vida, sin confirmación de que después nos espere algo que no sea la desintegración. La vida, por el hecho de tener un final obligado y no escogido, hace que ese final esté en contradicción con la felicidad (NOTA 2).

Los relatos de las tragedias los escriben los supervivientes, quizás una minoría; pero puede que ni eso, pues no quieren recordar, hablar del asunto, o no tienen medios para expresarse. Los millones de muertos, en las guerras (militares y cada vez más civiles), en los genocidios, en las represiones políticas, las hambrunas, las catástrofes naturales, no cuentan nada, ni siquiera se quejan. ¡Qué alivio para nosotros! ¿os imagináis que permaneciesen en el aire los lamentos, los gritos de dolor, las llamadas de socorro, como una especie de registro o eco eterno….?

La historia la escriben los vencedores y quizás, con el tiempo, y en un segundo plano, los vencidos, pero aun así lo más probable es que se vaya olvidando (no hay más que pensar en las víctimas de las derrotas de las luchas obreras y populares por todo el mundo, la multitud enorme de anónimos para siempre).

Viaje del héroe. En la cultura occidental al menos, existe lo que se llama “el viaje del héroe”, presente en multitud de mitos, relatos y que, conscientemente, se ha convertido en una plantilla para la elaboración de las novelas y sobre todo de los guiones de cine, de muchísimas películas. Viene a ser “la fórmula del éxito” de esas mercancías. Y se ha metido en lo más profundo de nuestro inconsciente, condicionando imperceptiblemente nuestro comportamiento personal y la pasividad colectiva a la espera de alguien que nos rescate o, cuando menos, limitarnos al seguidismo, al dejarlo todo o lo fundamental en manos de la individualidad heroica, generalmente masculina, que no es sólo un líder, sino que puede presentarse como un salvador, incluso un elegido (por una fuerza o entidad superior y sobrehumana) ocultando los enormes riesgos de que semejante figura se convierta también en un dictador “carismático”, como en el caso más evidente de Hitler. Esto se irá haciendo cada vez más peligroso según esta civilización entre en sus crisis más graves (todavía por llegar), con unas masas desorientadas, desesperadas, buscando una salida fácil, arrojándose en los brazos de un “salvador” (NOTA 3).

Plan de salvación. Una manifestación colectiva de esta mentalidad del final feliz, de victoria final, de salvador-elegido, la encontramos en el mito judío del “pueblo elegido por Dios” que es liberado de la esclavitud en Egipto y toma posesión de la Tierra Prometida, pasa por numerosas pruebas de fidelidad y castigos, y espera a su Mesías salvador que lo pondrá en un lugar destacado por encima de todas las naciones. El cristianismo lo heredó y transformó en un sentido espiritual, convirtiendo el pasado –disfrazado y ocultado, pero con pruebas suficientes en los textos del Antiguo Testamento de la época del Éxodo y posterior- de los sacrificios humanos a Dios, expiatorios de nuestras culpas, sustituidos por los de animales, en el sacrificio (en la cruz) de un ser humano especial, Jesús, hijo de Dios, Dios Hijo hecho hombre (el mesías en la versión cristiana), y su triunfo sobre la muerte con su resurrección (con pasajes de su vida que nos recuerdan a la trayectoria del “viaje del héroe”), dándonos así a nosotros la oportunidad de la vida eterna en el cielo, como culminación del “Plan de Salvación de Dios” para todos los creyentes y sometidos a su ley, ya no sólo un “pueblo elegido”, lo que sería la prueba del supuesto amor de Dios por nosotros (representación del “amor” del padre autoritario y patriarcal de aquellos tiempos).

Progreso. Formando parte de esta mentalidad, pero liberado de sus ropajes religiosos, está el mito del Progreso de la Humanidad a través de la ciencia y la tecnología, capaz de resolver todos nuestros problemas (ahora, el cambio climático), y en particular gracias a la inteligencia artificial y el llamado “transhumanismo” (fusión con la inteligencia artificial que permitiría librarnos del nuestro cuerpo biológico mortal). El mito del progreso está cada vez más en crisis (contaminación diversa, centrales nucleares y sus accidentes, cambio climático, armamento nuclear, pandemias ligadas a la globalización…), sobre todo cuando depende del capitalismo y sus estados burgueses, y tenemos cada vez más pruebas de que puede conducirnos a nuestra más completa autodestrucción, extinción como especie, y de otras muchísimas más.

Este mito no ha sido alimentado sólo por la burguesía gracias al crecimiento económico generado por el capitalismo. De este mito también ha participado el marxismo, con una cierta idealización de las “fuerzas productivas”, y el supuesto requisito de que, antes de poder ser sustituido por otro superior, un sistema social debe desarrollar “todas” las fuerzas productivas que pueda contener, lo que en el caso del capitalismo nos llevaría a la inacción y llegar al límite, seguramente a esas alturas inevitable, de la autodestrucción (NOTA 4).

Los políticos de la burguesía, especialmente de la derecha, también nos venden esperanza, asegurando que, sin necesidad de acabar con el capitalismo y sus estados, tienen la receta para resolver nuestros problemas, y a veces no necesitan ni recetas concretas, pues directamente se presentan como salvadores casi místicos entregados a nosotros por la “Providencia”, pero sólo traen calamidades (Hitler…) (NOTA 5).

Los reformistas y populistas de izquierda nos aseguran que el progreso es posible con un capitalismo “domesticado”, con “rostro humano”, y un Estado burgués de “democracia real”. Pero la “demagogia de los hechos” se empeña en desmentirles (NOTA 6).

Victoria final segura. Los anticapitalistas revolucionarios, además de ser muchas veces muy poco consecuentes (NOTA 7) también hemos sido adictos a “contarnos películas”, como la del “curso progresivo inevitable de la Historia”, la “inevitabilidad del comunismo”, la “inevitabilidad de la revolución”, de ir “de derrota en derrota hasta la victoria final”, la “vanguardia liberadora”, la “naturaleza revolucionaria inevitable” de la clase trabajadora… Todo eso es falso y si no queremos un curso histórico a la derrota más completa y la autodestrucción de la especie, debemos superarlo ya (NOTA 8)

Guión ganador. También conviene que nos analicemos personalmente, pues nuestra vida puede estar guiada, no sólo por los determinantes y condicionantes sociales y políticos (el capitalismo y sus estados) (NOTA 9), sino también por lo que en el Análisis Transaccional se llama “guiones de vida” o “libretos de vida” y muchos pueden ser una gran traba, una forma de autosabotearnos y llevarnos a la autodestrucción (incluso bajo la forma de ganadores, y salvadores), como si fuésemos personajes de un guión escrito por otro con nuestra colaboración (NOTA 10).

La Humanidad se encuentra hoy en tal situación, son tales las amenazas sobre ella y tal nuestro (de los trabajadores/as) grado de debilidad para afrontarlas que, si bien debemos confiar en que si nos esforzamos mucho, colectivamente, tal vez ganemos, debemos desechar todas esa ilusiones en el final feliz, la victoria final segura, el progreso inevitable, o abandonarnos a nuestro destino personal, pues no hacen sino que bajemos la guardia, nos relajemos, nos lancemos a dinámicas negativas y, por tanto, nos condenemos. Entregados al curso espontáneo del capitalismo y sus estados, y luchando tan mal como venimos haciéndolo hasta ahora, estamos destinados a la derrota más absoluta. También es necesario construir una nueva concepción sobre lo que es el heroísmo individual y colectivo que necesitamos para poder salvarnos, con un esfuerzo colectivo en el que cada uno/a debemos poner todo de nuestra parte sin esperar a que alguien nos salve, y anteponiendo la supervivencia de la comunidad humana (autoliberándose del capitalismo y sus estados) a la individual, para las que no habrá garantías. Esto supone una laboral cultural, política, psicológica, colectiva y muy personal (NOTA 11).

NOTA 1.- Quizás la película que más se aproxime a esto sea la situada en la I GM y titulada “Johnny cogió su fusil” (Johnny Got His Gun, subtitulada español, USA, 1971, 111 minutos, b/n, director Dalton Trumbo) https://zoowoman.website/wp/movies/johnny-cogio-su-fusil/ (os la podéis descargar y guardar en el ordenador, colocando el cursor encima del video –sin necesidad de ponerlo en marcha- ratón derecho, “Guardar video como”; otras opciones, alguna doblada al español, más abajo de la página), https://es.wikipedia.org/wiki/Johnny_got_his_gun_(pel%C3%ADcula) , sobre la novela, también de Dalton Trumbo https://es.wikipedia.org/wiki/Johnny_Got_His_Gun ; un comentario sobre la novela y la realidad https://www.zendalibros.com/johnny-empuno-su-fusil-de-dalton-trumbo/ . Durísima película que, muy probablemente, nunca hayáis visto ni veáis en televisión, pues no hay interés en promocionar productos tan deprimentes para la moral que desean cultivar desde el poder, en particular, los militares.

NOTA 2. No tengo más remedio que hablar de mí misma. Arrastro muy serios problemas de salud y con la pandemia de la covid-19 han aumentado las posibilidades de morir a corto o medio plazo. He llevado la vida que he querido (dentro de mis posibilidades) y desde muy joven entré en la lucha (con Franco todavía mandando). Tengo una familia extensa que me quiere y a la que adoro. Pero lo que más me frustra es pensar que pueda pasar desapercibida y sin ser debidamente atendida la que puede ser la mayor aportación política de toda mi vida, quizás la mayor aportación teórica revolucionaria desde El Capital de Marx (sí, aunque suene imposible y presuntuoso) y que por ello puede suponer una enorme ayuda a la lucha de los trabajadores/as para salir del pozo en el que nos hemos hundido. Me refiero a mi texto -aprovecho para animaros a estudiarlo y difundirlo- titulado “Plusvalía y ganancia. Revisión urgente de una teoría necesaria” (9-1-2020), un planteamiento nuevo de la teoría de la plusvalía que permite superar el estancamiento en el sindicalismo y el reformismo, luchar mejor contra las concepciones cosificadoras del trabajador/a especialmente peligrosas en los tiempos de la robótica, y que además tiene la ventaja de ser más comprensible para los trabajadores/as — https://kaosenlared.net/plusvalia-y-ganancia-revision-urgente-de-una-teoria-necesaria/

NOTA 3.- El llamado “viaje del héroe” o “monomito” es la denominación que se da a la tesis de Joseph Campbell expuesta en El héroe de las mil caras (FCE, Fondo de Cultura Económica, México, 1959). https://archive.org/details/ElHeroeDeLasMilCaras , también en https://fido.palermo.edu/servicios_dyc/blog/docentes/trabajos/25143_91318.pdf

Su aplicación a los guiones de cine (hasta la saciedad) y las novelas, ha sido impulsada por Christopher Vogler “El viaje del escritor” (Ma Non Tropo, Barcelona 2002). https://docs.google.com/file/d/0B6F7Eoeev69vYk96OWZLck9tRGM/edit

Un artículo muy bueno sobre el tema, en la revista que se puede comprar en los quioscos “El Viejo Topo” número 392, de septiembre 2020, titulado “La película de los mil carteles. El monomito como profecía autocumplida” de J.Casri.

“Monomito” en Wikipedia https://es.wikipedia.org/wiki/Monomito . Sobre el tipología del “Héroe” en Wikipedia https://es.wikipedia.org/wiki/H%C3%A9roe

“Cómo escribir una novela. El viaje del héroe” https://www.comoescribirjuvenil.com/como-escribir-una-novela/viaje-del-heroe/ —– “Los doce pasos del héroe” (resumidos) http://www.despazio.net/activos/textos/estructura_narrativa_12.pdf —— Antoni Amaro “El mito del héroe” https://www.antoniamaroterapias.com/pdf/mito-heroe-esp.pdf

Más reflexiones sobre el héroe en la cultura clásica, actual y de masas: “Particularidades del héroe mítico y el cinematográfico” Carlos Mario Berrío Meneses – https://revistas.elpoli.edu.co/index.php/luc/article/view/949 descargable archivo pdf https://revistas.elpoli.edu.co/index.php/luc/article/view/949/810 —– A partir del libro de Hugo Francisco Bauzá El mito del héroe. Morfología y semántica de la figura heroica (FCE, México, 1998, 193 páginas; índice del libro en http://biblioteca.icanh.gov.co/DOCS/MARC/tablas/1007TL-56418.pdf ) una reflexión de Maximiliano Korstanje http://serbal.pntic.mec.es/~cmunoz11/korstanje63.pdf . Un artículo breve de Vicente Romero “El Heroísmo a lo largo de la historia” https://academiaplay.es/heroismo-largo-historia/

Un género que, por lo general, me parece reaccionario por el papel dado a la masa humana, y su visión del futuro, véase mi texto “Zombis: un género contra el precariado (trabajador precarizado)” (24-8-2015) —- http://kaosenlared.net/zombis-un-genero-contra-el-precariado-trabajador-precarizado/

NOTA 4.- Mi texto “Neurocapitalismo, fascismo e Inteligencia General Artificial. Cómo vencerlo” (4-9-2020) – Neurotecnologías, una amenaza en manos del capital y su Estado burgués. El progreso, no podemos dejarlo en sus manos. Cómo vencerlos —- https://kaosenlared.net/neurocapitalismo-fascismo-e-inteligencia-general-artificial-como-vencerlo/

NOTA 5.- Mi texto «“Antifa. El manual antifascista” de Mark Bray: Propuesta y recursos» (10-6-2020) reseña del libro de Bray, y mi propuesta de diez ejes para una estrategia y táctica integral por un antifascismo anticapitalista y antipatriarcal, y recursos para ampliar conocimientos. Por eso, en lugar de los dos puntos (:) debiera haber sólo un punto (.) — https://kaosenlared.net/antifa-el-manual-antifascista-de-mark-bray-propuesta-y-recursos/ El mismo día lo copió la web de Germinal Asociación Cultural – Elkarte Kulturala, https://www.asociaciongerminal.org/?p=3711 Se puede convertir en pdf yendo al final del artículo. También en https://contralapropagandamediatica.wordpress.com/2020/06/10/antifa-el-manual-antifascista-de-mark-bray-propuesta-y-recursos/

NOTA 6.- Mi texto “Capitalismo: modo de vida decadente. Notas sobre estrategia y táctica” (20-10-2016) – Libro, archivo PDF de 200 páginas — http://kaosenlared.net/capitalismo-modo-de-vida-decadente-notas-sobre-estrategia-y-tactica/ —- Para descargar directamente el archivo pdf — http://kaosenlared.net/wp-content/uploads/2016/10/Decad-capit-estra-tact-EN-PDF1.pdf –. Con la relación y enlaces correctos a todos mis textos en Kaos en la red.

NOTA 7.- De otros, los libros: “Crítica a los Programas de Mínima y Máxima. Sobre la problemática del programa revolucionario” Raúl Novello y Aníbal Prado https://drive.google.com/file/d/0BydHI1oNjF0kS21yVndZdmVndkE/view ——— “Critica al Programa de Transicion de Leon Trotsky” Raúl Novello y Pandy Suárez” http://www.rebelion.org/docs/203943.pdf — y https://es.communia.blog/files/2018/05/critica-programa-de-transicion.pdf . Publicaron cuatro números de una revista, desaparecida (una pena), pero se puede acceder al número 1 “Revista Teoría y Praxis, año 1 nº 1 septiembre de 2015” — https://www.academia.edu/16511767/Revista_Teoria_y_Praxis_N1 , se puede leer en pantalla.

NOTA 8.- Mis textos “Crisis triple ¿Derrota total y destrucción en este siglo?” (18-2-2020) — largo documento sobre la crisis de civilización, del sujeto revolucionario y de la teoría revolucionaria, y prospectiva del curso histórico — https://kaosenlared.net/crisis-triple-derrota-total-y-destruccion-en-este-siglo/ —— “Horizonte 2050, superando el capitalismo o condenados” (20-12-2019) – estudio de la cuestión del colapso de esta civilización, y propuesta mundial de un eslogan-marco para la confluencia de las luchas y la elaboración política, sucesor del de “Otro mundo es posible” — — https://kaosenlared.net/horizonte-2050-superando-el-capitalismo-o-condenados/

NOTA 9.- Véase sobre los determinantes y condicionantes más importantes, mi texto «“La sociedad autófaga” de Jappe. Capitalismo y narcisismo» (6-2-2020) – una presentación y comentario extenso del libro de Anselm Jappe, destacado miembro de la corriente llamada de la “critica del valor” (wertkritik en alemán), aportando importantes recursos para ampliar y profundizar en su conocimiento – https://kaosenlared.net/la-sociedad-autofaga-de-jappe-capitalismo-y-narcisismo/ Lo copian en https://www.asociaciongerminal.org/?p=2779

NOTA 10.- Especialmente recomendable el libro de Claude Steiner “Los guiones que vivimos” de 1974 (muchas reediciones, disponible en editorial Kairós, 434 páginas). Un tipo de guión relacionado con el “héroe” es el del “Salvador” o “Rescatador” que se puede manifestar de muchas maneras, tanto en las relaciones individuales, como sociales y políticas (la “vanguardia” partidista o guerrillera que dirige-salva-domina al proletariado y al pueblo). En el terreno personal, una visión general en “Cuando ayudarte significa hacerme daño” de Carmen Renee Berry https://tipshogar.com/pdfs/salvadores.pdf . En concreto en las mujeres y sus relaciones de pareja, en lo que es un guión de codependencia, está bien ejemplificado en el libro de Robin Norwood “Las mujeres que aman demasiado. Cuando usted siempre desea y espera que él cambie” (Javier Vergara editor, Buenos Aires, 1986) https://www.colomos.ceti.mx/documentos/goe/mujeresQueAmanDemasiado.pdf

NOTA 11.- Para esta tarea podría ayudarnos reflexiones y experiencias como las recogidas por Philip Zimbardo en “El efecto Lucifer. El por qué de la maldad”, en el capítulo “16. Resistir las influencias situacionales y celebrar el heroísmo” (Paidós, 2008, 676 páginas), y el Heroic imagination Project https://www.heroicimagination.org/

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