Tlatelolco fue lugar de muerte y de vida: Matos Moctezuma

“Tlatelolco ha sido un lugar de muerte, pero también de vida, de ella y de aquella resistencia mexica va a surgir el México actual”, expresó el arqueólogo y Premio Crónica, Eduardo Matos Moctezuma durante la presentación de su reciente libro Tlatelolco. La última ciudad, la primera resistencia, coeditado por el Fondo de Cultura Económica y El Colegio de México.

En el marco de la Feria Internacional del Libro de Antropología e Historia (FILAH) el investigador emérito del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) señaló que Tlatelolco era una ciudad hermana de Tenochtitlan que había sido erigida por mexicas que primero residieron en Tenochtitlan cuando se fundó en 1325.

“Pero pocos años después, en 1537, van a entrar en una serie de discrepancias con sus hermanos mexicas y se van a trasladar un poco al norte en donde, en 1337, van a fundar Tlatelolco”, destacó.

Esas diferencias tuvieron un final trágico para los tlatelolcas en 1473 cuando sucedió una matanza, narró Matos Moctezuma. “Tlatelolco se ha caracterizado por eso, por la presencia de estragos que han ocurrido en ella y dedico este libro a los muertos en 1473, a los muertos de la matanza de estudiantes de Tlatelolco y a los muertos en el temblor de 1985”.

En la presentación, el arqueólogo destacó que existe documentación escrita sobre esta antigua ciudad, la cual recupera en el libro.

“Las crónicas nos hablan de lo que fue Tlatelolco desde su fundación hasta el momento de su caída y en esas fuentes vamos a poder apreciar cómo en un principio llegó a tener una importancia fundamental, fue una ciudad mercantil, de mercaderes en donde el tlatelolca fungió como pochteca, es decir, como comerciante que llevaba sus productos hasta lejanas tierras para intercambiarlos por otros”, dijo.

Algo importante fue la creación del Mercado de Tlatelolco que tanto impresionó a los españoles al recorrer la hoy ciudad de México. “Nos relata Bernal Díaz del Castillo cómo estaba bien organizado, con puestos de diferentes productos, por un lado, estaba la cerámica, en otra parte frutos y productos de oro y plata. El mercado se regía por jueces que intervenían cuando no había un acuerdo entre el comprador y el vendedor”.

 Otro documento que mencionó Matos Moctezuma fue el Anónimo de Tlatelolco.

 “En alguno de los capítulos hago el relato de un documento que se encuentra en una biblioteca en Paris, el cual fue traducido por un gran nahuatlato, el padre Ángel María Garibay, es lo que se conoce como el Anónimo de Tlatelolco o el Relato de la Conquista. Se escribe a pocos años después de la conquista y sus autores quieren permanecer en el anonimato porque apenas se estaba consolidando el poder español y van relatando todos los acontecimientos desde que ven a los conquistadores con los navíos en las costas hasta el momento final de la conquista. Es la palabra misma del tlatelolca”, precisó.

En el libro, Matos Moctezuma también narra cómo en la década de los años 40 del siglo XX se inicia la excavación de la hoy zona arqueológica y cómo el arqueólogo pudo hallar los primeros enterramientos de esqueletos, ofrendas y materiales como restos de madera y tela.

COLECCIÓN. 

El investigador del INAH destacó que el libro es producto del interés que El Colegio de México tuvo de llevar a cabo una serie de algunas ciudades en las cuales se incluyeron 14 urbes del México antiguo como Cholula, Tenochtitlan, Monte Albán y Palenque.

“Ésta es la última publicación de la serie y concluye con Tlatelolco en este año de 2021 que se cumplen los 500 años en que las tropas españolas y miles de aliados indígenas, enemigos de Tenochtitlan, sojuzgaron el último reducto de última resistencia indígena: Tlatelolco”

 

 

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