Capitalinos abarrotan la FIL del Zócalo

“Ya extrañaba el olor a libros nuevos”, afirma emocionada una mujer mientras hojea Cuentistas latinoamericanas de la colección Vindictas de la UNAM; en los stands familias, grupos de amigos, parejas y personas en solitario buscan las mejores ofertas, en los pasillos la gente camina con los ejemplares que ha comprado o se reencuentra con conocidos; y otros disfrutan de las presentaciones, eventos que están al máximo del aforo permitido, por lo que quienes no pueden ingresar escuchan desde afuera.

Lo anterior es parte de lo que se vivió el primer fin de semana de la Feria Internacional del Libro del Zócalo (FIL Zócalo), que abarrotaron capitalinos y visitantes de entidades como el Estado de México y Querétaro.

De acuerdo con cifras de la Secretaría de Cultura local, entre viernes y sábado acudieron a los tres foros instalados nueve mil 485 personas.

“Siempre vengo a la feria, hace un año me sentí muy encerrado porque nuestro grupo era el más vulnerable. Está muy bien que este año se realice”.

Alfonso Solano, 79 años

“Desde 2016 vengo a la FIL del Zócalo, pensé que este año otra vez no se haría. Es padre que regrese, porque sí puedes encontrar los libros en digital, pero no es lo mismo un ejemplar físico, hojear páginas, es diferente la experiencia, es bonito venir, conocer nuevos autores, te ayuda a ampliar el mundo”, afirmó a La Razón la joven de 21 años de edad, Amy Sadai.

La estudiante, quien es asidua visitante de la feria en la CDMX, recordó que fue “triste” que el año pasado no se realizara por la pandemia de Covi-19.

“No tienes esa interacción de siempre, si eres una persona que acostumbra venir a ferias, ver a la gente que busca libros, de repente ver la explanada vacía es raro”, comentó.

Por su parte, Elena González, residente de Valle de Chalco, Estado de México, aprovechó para encontrar un momento recreativo con sus dos hijos.

Sí está bien a la entrada, pero dentro de los stands hay mucha aglomeración, porque hay libros muy interesantes y económicos

Rosa N, 65 años

 “Tenemos mucho tiempo encerrados y venimos a buscar libros para nuestros niños. Hay un poco de gente, pero debemos cuidarnos. Son muy buenos estos eventos, sobre todo para ellos”, afirmó.

Mientras que Alejandro, de 21 años de edad, celebró que la FIL regrese porque “se extrañaba que tuviera vida el Zócalo, ahorita ves a gente otra vez, puedes convivir, está muy padre”, dijo emocionado.

Los libros más buscados por los asistentes de la feria del Zócalo son los de literatura y aquellos títulos para la escuela, desde secundaria hasta licenciatura.

“Vine por libros que me puedan servir para la licenciatura y espero conocer otros”, compartió Ángel, de 21 años.

Está muy bien, lo único es la sana distancia, creo que todavía debería existir, pero de ahí en fuera creo que todo está bien manejado. Sí se extrañaba que tuviera vida el Zócalo, ahorita ves a gente otra vez, puedes convivir, está muy padre

Alejandro N, 21 años

Preocupan medidas. Aunque los visitantes aplauden la vuelta de la FIL del Zócalo pidieron que se garantice la sana distancia, pues hay algunos stands donde hay aglomeraciones. En el recorrido realizado por La Razón se constató que son pocas las editoriales que controlan los accesos para evitar tumultos. El Fondo de Cultura Económica, Libros UNAM y Grupo Planeta; por ejemplo, establecieron aforos reducidos, por lo cual para ingresar hay que hacer fila.

“Hay un acceso limitado de los clientes, además de sanitización y se proporciona gel, entran unos 30. En la caja tenemos unas marcas para que no haya aglomeraciones”, comentó a este diario Miguel Ángel Suárez, trabajador del FCE.

Los asistentes consideraron que se podrían mejorar los accesos en la FIL: “No son del todo bien las medidas sanitarias, estamos amontonados y no hay mucha sana distancia, no en todos te ofrecen gel. Nos motiva mucho a los padres a salir, pero la pandemia no ha terminado, venimos de Xochimilco y conocemos mucha gente que se enferma, incluso vacunada”, comentó Evelyn Trujano, de 40 años, quien acudió con sus dos hijos.

Mientras que Javier, de 27 años y quien trabaja en una librería opinó: “Es complicado, muchos negocios volvieron antes, está bien que se reactive, pero sí es seguir cuidándonos respecto a la pandemia”.

Fue espectacular, porque el año pasado quisimos venir, pero se canceló. Cuando nos llegó la noticia de que este año sí se haría nos emocionamos muchísimo, porque son pequeños ratos en los que nos podemos distraer

 

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