350 años de Japeto

El diecisiete bien pudiera considerarse el siglo de la astronomía telescópica, merced los descubrimientos realizados con instrumentos cada vez más sofisticados, desde que en 1609 Galileo construyera uno de varios que a lo largo de su actividad como escudriñador atento de los objetos del cielo le auxiliaron en ampliar nuestro entendimiento del Cosmos.

Al sabio pisano siguieron otros cultivadores de la astronomía en diferentes países y uno de ellos fue el nativo de Perinaldo, en la región italiana de Liguria, Giovanni Domenico Cassini sobre quien ya hemos escrito en estas páginas (ver El Diario NTR, El Pegaso de Sigüenza, 8 de junio de 2020, p. 8), cuya actividad profesional fue desarrollada en la Francia anterior a la Revolución, donde con el establecimiento de la Académie Royale des Sciences la ciencia se convertía en una cuestión de estado y se buscaba incrementar el prestigio de tal sociedad contratando eruditos y científicos extranjeros destacados, Cassini entre ellos y se le conocería como Jean-Dominique.

Si bien, como refiere su biógrafo Richard Baum (Biographical Encyclopedia of Astronomers, Springer [2014], p. 378) Cassini sería muy conservador respecto a los aspectos teóricos de la disciplina, no aceptaba totalmente la teoría copernicana y fue acérrimo opositor de la gravitación newtoniana, “su mejor trabajo fue observacional”, como bien dan fe sus descubrimientos; además nos dice el longevo astrónomo e historiador de su disciplina Giorgio Abetti (1882-1982) acerca de edificio que sería dedicado como Observatorio Astronómico de París:

“Muy probablemente fueron la influencia y capacidad del astrónomo italiano Juan Domingo Cassini lo que hizo que el monumental edificio acabara por dedicarse exclusivamente a la astronomía” (Historia de la Astronomía, FCE, México [1966], p. 156), el italiano había llegado a París a solicitud del rey Luis XIV y para septiembre de 1671 se le invita a supervisar los trabajos de dicho observatorio, sobre ese año escribe Henry C. King en su acuciosa The History of the Telescope (Charles Griffin & Co., Bucks 1955): “Un mes después, y con el telescopio de 17 pies, él descubrió Japeto, otro de los satélites de Saturno”.

Sagan y Japeto

Cassini percibió en Japeto variaciones considerable en su brillo, sugirió que siempre mostraba la misma faz hacia Saturno a semejanza de la Luna respecto a la Tierra, ahora se ha determinado que la variación desde 50 hasta 5 por ciento de la reflectividad en la superficie del satélite pudieran deberse a estar formada por agua helada, lo que llamó la atención de Carl Sagan como lugar donde pudiera desarrollarse alguna forma de vida.

 

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