Detalle noticias
¿Hablamos menos o hablamos distinto? Así cambió nuestra manera de conversar en tiempos de WhatsApp
El hábito de la conversación parece estar amenazado de distintas formas: hoy la sobremesa larga en familia se considera una rareza, al igual que charlar con la persona al lado nuestro en el colectivo, en el tren o en la fila del supermercado. Cada vez es menos frecuente que alguien llame por teléfono para sostener un diálogo largo, ya sea con un amigo o con un familiar.
En la era de las redes, la oralidad retrocedió mucho pero además, tras la pandemia, el trabajo y la educación virtual ganaron terreno a la vez que se redujeron los espacios de conversación informal. Sin embargo, en este contexto, surgen y conviven nuevas formas de comunicación que determinan un universo de diálogos superpuestos, dinámicos, de tiempos acelerados, donde predomina lo urgente e inmediato y lo visual diluye la oralidad.
“En algún punto, considero que sí hablamos menos... en realidad nos comunicamos de manera diferente – dice Fernanda, de 46 años, del barrio porteño de Parque Patricios–. Por diversas cuestiones se perdió un poco la charla cara a cara y la llamada telefónica convencional se reemplazó por audios y chats. Por otro lado, siento que la pandemia exacerbó bastante estas cuestiones porque nos obligó a reunimos menos y nos terminamos acostumbrando un poco a esta manera de comunicarnos”.
Pérdida de la conversación
Si bien se aceleró en las últimas décadas, la pérdida de la conversación no es un fenómeno reciente, sino un signo de los nuevos tiempos marcado fuertemente por los avances de la tecnología. “De la pérdida de la conversación se habla desde hace mucho tiempo; en parte fue gradual y empezó en la segunda mitad del siglo pasado con la llegada de la televisión. En Italia se decía que ya no se hablaba tanto entre padres e hijos, o entre hermanos, por la televisión y, entonces, la conversación quedaba reducida a algunos comentarios sobre un partido de fútbol o sobre el político del momento”, explica Luigi Zoja, psicoanalista y escritor italiano, autor del libro La muerte del prójimo (2015, Fondo de Cultura Económica).