Editoriales independientes las más golpeadas durante la pandemia

Tras la pandemia, la industria editorial independiente mexicana es uno de los sectores más golpeados. Durante los dos últimos años, la facturación de los sellos emergentes cayó alrededor de 60 por ciento, de acuerdo con la editora y poeta argentina Pat Sánchez Ponti, también integrante de la Liga de Editoriales Independientes (LEI).

“Las pérdidas fueron grandes, se redujo nuestra facturación en aproximadamente un 60 por ciento en el 2020 y el 2021; cuando pensábamos que era el año de iniciar la recuperación no nos dan todavía las ventas que necesitamos. Seguimos sobreviviendo como podemos”, afirmó.

Hasta el 7 de noviembre, la LEI organiza, junto con la librería El Sótano, el Vendaval 2, un encuentro editorial que de manera híbrida ofrece charlas en vivo, entrevistas, lecturas en voz alta y presentación de libros en cinco sucursales del establecimiento: Quevedo y Coyoacán, en la Ciudad de México; Guadalajara; Monterrey y Querétaro.

Miles de libros se quedaron en las estanterías

Si bien no existen datos exactos, Sánchez Ponti señaló que “muchas editoriales emergentes debieron cerrar, no hay un dato muy preciso aún pero aproximadamente un 10 por ciento no tuvieron opción y cerraron. Otras se quedaron en stand by y otras con mucha imaginación, recortes de todo tipo y mayor acumulación de deuda, hemos podido seguir en pie”.

Vendaval contará con más de 50 actividades híbridas, incluido un homenaje a José Agustín, en las que participan 20 sellos emergentes, así como editores, autores, correctores, traductores, impresores, papeleros, libreros, promotores y apasionados de los libros. Adicionalmente a las sucursales físicas de El Sótano, las actividades pueden seguirse en el micrositio del Vendaval, desde donde también pueden adquirirse ejemplares.

Las librerías cerradas, la inexistencia de ferias y la pérdida de apoyos para la coedición por parte de instituciones públicas agudizaron la crisis, de acuerdo con la editora de Tabaquería Libros.

“Ahora nos enfrentamos a los problemas de continuidad que han sido parte de nuestro quehacer, por las pérdidas de casi dos años y la falta de recursos económicos y humanos para restablecer nuestras actividades de manera efectiva”.

“Sin duda, sin la intervención de las editoriales independientes no contaríamos con la riqueza literaria que tenemos. No sólo en México si no en todas partes del mundo las editoriales emergentes son las que toman riesgos, las que publican a autores nuevos, o autores que no son “éxitos asegurados”, que sí buscan los grandes grupos. Los independientes también publicamos lo incómodo, los géneros menos lucrativos o los temas que generan controversia. Ese es nuestro fin, nuestra vocación”, señaló Sánchez.

 

Anterior Siguiente